Areópago

Propuesta para legalizar la mariguana

Próximo a abandonar el cargo de ministro en la Suprema Corte de Justicia, el Ministro Silva anuncia una ponencia a presentar –quizá ya lo hizo- para analizar la posible legalización de la mariguana.

De inmediato saltaron comentaristas renombrados –Castañeda dixit-, alabando la iniciativa, señalando que no está invitando a todos a que consuman mariguana, sino sólo  proponiendo una debate sobre una posible legalización  sobre el uso, y marcando de paso, que el hombre es libre para determinarse o no,  por consumir esa yerba,  sin ninguna otra consideración.

El Diccionario de la Real Academia Española nos da el significado con el siguiente texto: “mariguana o marihuana. f. Nombre del cáñamo indico, cuyas hojas fumadas como el tabaco, producen trastornos físicos y mentales”.

La definición tan sugerente, la comprobamos por sentido común cuando a cualquier inspirado, le preguntamos ¿de cual fumaste hoy? No cabe duda que algunos trastornos físicos o mentales que producen el consumo de la mariguana, trae de cabeza a medio mundo.

Cuando alguien nos cae  gordo o medio gordo, decíamos que tiene cara de mariguano.

Actualmente se está dando un debate en torno a una posible legalización del uso y consumo de tal yerba. Por lo pronto ya se dice que es medicinal, aunque sin negar que nos pone bien locos.

Además, no faltaba más, nos podremos al parejo de muchos  estados de la unión americana, que son ejemplo de sociedad, por lo menos democrática, para los mexicanos, aunque de corruptos hay la llevamos parejos aquí y allá.Pero viene otra consideración.

En este país las leyes no se formulan según el criterio del bien común, ni con expresiones que nos digan que lo legislado es mejor que su contrario.

Ya tenemos costumbre de sufrir leyes “democráticas” elaboradas con tal pericia, que solo defienden los intereses de las clases pudiente. Ejemplo: las “reformas estructurales”, los salarios mínimos y otras parecidas.

Cuando venga la legalización, se abrirá la puerta para que miles de “marigunos de la calle” vayan a las cárceles, alegando otros motivos, porque ya por la yerba no se podrá.

No se olvide que los humanos somos de condición moral débil, y cuando vemos las facilidades de “brincar las trancas”, pues de mensos nos quedamos del lado correcto, ya que lo importante es tener una nueva experiencia, y esa experiencia será mariguana que nos transportará a un mundo raro, según dice la canción y ya no habrá ni pena ni gloria en ser mariguano, pues ya se vale.