Areópago

Pensando en las víctimas del narcotráfico

El pasado 19 de mayo, dio inicio la Visita de los Obispos mexicanos al Papa Francisco. Cada cinco años está ordenado que se informe al Vaticano sobre la situación que guardan las diócesis, en el aspecto pastoral, cultural, social, político, económico etc., desde la visión de pastores. El Papa recibe a los obispos mexicanos, en varios grupos, dirigiéndoles un discurso oficial en el primero. Los obispos mexicanos le han ofrecido al Papa Francisco un informe sobre la evolución del país desde el año 2000 a la fecha, con las cartas pastorales que han publicado como respuesta a las circunstancias nacionales.
El Papa Francisco les ha expresado: “Conozco vuestros desvelos por los más necesitados, por quienes carecen de recursos, los desempleados, los que trabajan en condiciones infrahumanas, los que no tienen acceso a los servicios sociales, los migrantes en busca de mejores condiciones de vida, los campesinos…Sé de vuestra preocupación por las víctimas del narcotráfico y por los grupos sociales más vulnerables, y del compromiso por la defensa de los derechos humanos y el desarrollo integral de la persona. Todo esto, que es expresión de la “íntima conexión” que existe entre el anuncio del Evangelio y la búsqueda del  bien de los demás, coopera, sin duda, a la credibilidad a la Iglesia y relevancia a la voz de sus Pastores”.
Se integra a las informaciones presentadas al Papa, los cuestionamientos que el episcopado mexicano hace al gobierno federal, con ocasión de su llamada reforma estructural, que se relaciona con la reforma educativa, la fiscal, la política, la energética, y la de telecomunicaciones. A estos cuestionamientos, como a los del cineasta Cuarón, el gobierno responde con argumentos que le convencen y le convienen, pero no modifica en lo más mínimo, su modo de actuar, signo claro de autoritarismo y segazón, negación del sentido de la democracia. Pero también, ¿qué Congreso de la Unión tenemos, tan alejado de los anhelos del pueblo? Parece que se sacaron el corazón y nada sienten con el pueblo que lucha en la pobreza.
Nos podremos preguntar, ¿qué ventajas tiene el pueblo mexicano al acudir a estas tribunas internacionales? En primer lugar, lo dicho por el Papa los obispos mexicanos, no queda como una información que se lee en los periódicos o se ve en la televisión o  en el Internet o radio. Camina por las veredas del pueblo, que son muchas, como los círculos de reflexión y estudio que están en miles de parroquias, grupos de reflexión bíblica, etc., que tienen sus peso, por la ponderación que toman estos mensajes donde el pueblo todavía tiene un rincón para procesar la información, más allá de la potencia y técnica que tienen los grandes medios de comunicación social en el país.  En las próximas urnas habrá contestación. (23/v/2014)