Areópago

México-santa sede, sobre migración

Invitado por la Secretaría de Relaciones Exteriores, para participar en lo que se llamó “Coloquio México Santa Sede, sobre migración Internacional y Desarrollo, se presentó en la sede de Relaciones Exteriores, el Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Pietro Parolin, el pasado 14 y 15 de Julio. Ocasión que aprovechó Peña Nieto para hablar sobre las llamadas reformas estructurales: política, educativa, energética, fiscal, telecomunicaciones, severamente cuestionadas por los obispos mexicanos en su mensaje del 30 de abril del presente año. Lo inadecuado a la realidad del país, de éstas llamadas reformas, tiene como prueba en contrario las tantas protestas que está expresando el pueblo, pero que a los personeros del poder, esto no les tiene ninguna consideración. Para evadir la respuesta, dicen que somos un país democrático y libre y que  cada quien dice su parecer como le place y que así se explica el descontento. Nada de atención a los pobres ni al bien común. Pero el tema del coloquio ha sido sobre la migración. Miles y miles de mexicanos y centroamericanos salen de sus hogares y de sus patrias, buscando una mejoría de su vida. No es por ambición sino por anhelo de vivir con dignidad. Si en cada terruño y en cada país se desarrollaran oportunidades, para cumplir anhelos, es decir, para su pleno desarrollo, de seguro que no se darían esas que parecen estampidas masivas, que vienen desde Centroamérica, en el tren de carga “la bestia”, con peligros incontables, y que por sí solos hablan de una dignidad humana despreciada. Y como es muy cierto que “a río revuelto, ganancia de pescadores”, en algunos barrios de nuestras ciudades laguneras, no faltan logreros que cambian de atuendo y recorren algunos centros de la ciudad, ostentándose como hondureños, salvadoreños, guatemaltecos. El atuendo lo usan hasta que algún vecino de barrio les descubre. Estos últimos astutos, perjudican a los verdaderos migrantes.Lo severo de su situación, lo expresa un documento del Consejo Pontificio para la  Pastoral del Migrante,: Dice: “Las migraciones actuales constituyen el movimiento más amplio de personas, si no de pueblos, de todos los tiempos. Nos permite el encuentro con hombres y mujeres, hermanos y hermanas nuestros que, por motivos económicos, culturales, políticos o religiosos, abandonan o se ven obligados a abandonar sus propias casas, para acabar, en su mayoría, en campos de prófugos, en megalópolis sin alma, en favelas de los arrabales, donde el inmigrante comparte con frecuencia la marginación con el obrero desocupado, el joven desadaptado y la mujer abandonada. Por eso el inmigrante está siempre a la espera de “gestos” que le ayuden a sentirse acogido, , reconocido y valorado como persona. Un simple saludo basta a veces”(Núm 96).