Areópago

Don Salomón Issa Murra

El pasado lunes 16 de marzo, falleció Dn. Salomón IssaMurra, en plena lucidez mental y después de librar batallas sin cuento por su salud que desde hace varios años vino a menos, dejando muy claro en quienes le conocimos, su tenacidad, fortaleza, amor a la vida y al trabajo que atendía desde sus escritorios de empresario atento a todo lo que era la dirección de alrededor de cuarenta empresas que creó, dando trabajo a más de cinco mil empleados, entre quienes estaban profesionistas calificados y miles beneficiados, desde una humilde afanadora para mantener limpias las oficinas, obreros de la calle y de talleres, hasta técnicos altamente calificados.

En sus últimos lustros, previendo su partida, fue dejando las responsabilidades de sus empresas en sus hijos Salomón y Nesim, de quienes decía que tenían más capacidad que él.

Confió en sus hijas Emely, Miriam y Marlene, a  quienes  dejó al frente de empresas con el suficiente espacio para que desarrollaran sus más amplias cualidades. También esto hizo con otras muchas personas, tanto familiares como allegados a quienes les dio su confianza.

En todo este entramado estaba enterada su esposa  la Sra, Miriam Tafich de Issa, por quien mostraba su franca admiración como la compañera de su vida.

En la comunidad lagunera se reconoce a Don Salomón como un empresario de extraordinaria creatividad, con una mentalidad siempre a favor de los pobres, incluso cuando juzgaba acontecimientos internacionales, como los que  se referían al lejano oriente, en torno al Líbano y los países en torno a Palestina.

Como empresario, fue también de intensa fe. Cada 12 de diciembre celebraba con cientos de sus gentes que lograba reunir, un homenaje a la Virgen de Guadalupe. Para sus empresas, cada año mandaba bendecir, en la ceremonia de la Vigilia Pascual, cincuenta Cirios monumentales para sus empresas.

Actuó con claridad, sin pensar que la fe le quitaría fuerza a la productividad, ni tampoco dejar de trabajar, de acuerdo con aquel refrán: A Dios rogando y con el mazo dando.

A muchos empresarios les dijo que el diablo por ahí andaba haciendo de las suyas. La muerte de Dn Salomón Issa Murra, no por preparada ni tan anunciada por sus largos sufrimientos, deja de consternar. Su esposa, sus hijos y tantos que le conocimos cerca nos deja la marca de un hombre muy humano. (III/19/2015).