Areópago

Democracia… sí, pero

Vamos rumbo al cuatro de junio, día de elecciones estatales y municipales, casi en bajada peligrosa, porque no faltará ciudadano que no quiere votar, o que vote por el que le da una despensa, tinaco, cemento o monedero electrónico a futuro, o vote por el que sea, a final de cuentas que todo da igual.

Estos modos de pensar no nos llevarán a elegir las mejores opciones ni para Coahuila, ni para nuestra ciudad.

En el mensaje orientador del Obispo de Torreón, el pasado 19 de marzo, se nos dice que debemos de tomar con  la mayor seriedad nuestro deber cívico y político, cuando afirman: “Es deber del cristiano examinar objetivamente a cada uno de los candidatos. Sabemos que existe una jerarquía de valores. El valor principal es el respeto a la vida humana. Si un candidato no respeta al ser humano, no se debe votar por él aunque en otros aspectos parezca bueno. Los derechos humano forman parte de le ley natural, la cual es accesible a la razón cuando se busca con sincero corazón. “Toda autoridad legítima procede de Dios y debe someterse totalmente a Dios(Jn 19, 16-17).

Cuando que no sea sólo de palabra sino que en efecto demuestre coherencia con la moral”(O:c. núm 27).Cuando esta columna se escribe, todos los candidatos tienen propuestas atractivas, de ahí la importancia de ser analíticos para que un examen de recta conciencia, nos lleve a votar por la opción que mejor favorezca el bien de todos, no a nuestros bienes personales o de grupo. Tendremos que fijarnos en que no bastan los programas asistencialistas sociales.

“El asistencialismo es depredador de la participación social y, por ende, de la democracia” (Educar para una nueva sociedad. Obispos mexicanos).

A estas alturas, todos los candidatos advierten la desigualdad social que lleva a la exclusión social. Pero la mayoría de sus propuestas no van en búsqueda de la justicia social, sino que van a tareas asistencialistas. La mayoría de los candidatos se fijan en el reclamo de los jóvenes, tanto del campo como del ambiente universitario. Ellos también quieren un escenario de justicia social, pero el salario justo, para que no emigren ni se enganchen en la delincuencia organizada, no aparecen en las propuestas más pensada. Demos un tiempo de madura conciencia en favor de Coahuila y de nuestros municipios laguneros para que le demos una purificada social a nuestros ambientes políticos, llenos de corrupción,  dónde hasta los cínicos nos dan mensajes salvadores dizque en favor de Coahuila. ¡Zas¡ 


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