Areópago

Aceptar sufrir el conflicto

El Papa Francisco ha sorprendido al mundo con el nombramiento de 19 Cardenales, a quienes les impondrá “birreta cardenalicia” el próximo 22 de febrero, fiesta de la Cátedra de San Pedro. Dentro de los nombrados está el Arzobispo emérito Loris Francesco Capovilla, que fue secretario del papa Juan XXIII y que al día cuenta con 98 años de edad y otros dos arzobispo eméritos que superan los 80 años. La mayoría son obispos de las periferias del mundo, entre los que están: Les Calles, obispo de una diócesis de las más pobres de Haití. En estos nombramientos, el Papa no se fijó en las llamadas “sedes cardenalicias”, como Monterrey, en México.
Otro hecho que sigue causando sorpresas, es el documento llamado “La alegría del Evangelio”, que es una Exhortación Apostólica, en la que conforme a las costumbres de este tipo de documentos, el Papa presenta una reflexiones no en torno a principios, sino en torno a situaciones ambientales de los pueblos, para que se amplíe su influencia con la reflexión que facilita tal documento, para clarificar una realidad. El citado documento en Torreón ha llamado la atención, pues apenas llega a librerías católicas y rápido las adquieren las parroquias y las personas.
Sabido es que el país vive una conflictividad social por la pobreza,  los bajísimos salarios; por parte del gobierno, las alzas en gasolina, luz, impuestos, que afectan seriamente al pueblo, mientras que la burocracia en los tres niveles, federal, estatal y municipal, practican una insensibilidad que les vale el clamor del pueblo sin salario justo. A esto se agrega el narcotráfico y la toma de las armas por los llamados grupos de “autodefensa”, que no existen sólo en el Estado de Michoacán, y que no hay porqué escandalizarse, basta acercarse a cualquier colonia de mediana posesión en Torreón, para cerciorarnos de otros tipos de “Autodefensas” que tiene los sectores ricos a las entradas a su colonias, dónde sólo por claves se ingresa, valiendo gorro el “libre tránsito” que dizque garantiza la Constitución.
En la citada Exhortación del Papa Francisco, nos señala que “la manera más adecuada para situarse en el conflicto es aceptar sufrir el conflicto, resolverlo y transformarlo en un eslabón de un nuevo proceso. “Felices los que trabajan por la paz”(Mt. 5, 9). Si los que son autoridades hoy en día, hubiesen tomado las armas para defender su vida y su patrimonio, ¿serían capaces de aceptar lo que quiere el Secretario de Gobernación: “entreguen las armas y regrésense a sus habituales ocupaciones? A nuestras autoridades les faltan muchos tamaños para ser creíbles promotores de la paz. Con sus negligencias, las autoridades hace mucho que hicieron trizas el “Estado de Derecho”, del que hablan con tanto celo .