Balurdo

Dos propuestas tapatías

Dentro de las propuestas, que un servidor ha presenciado, en la escena actual. Se cuenta la obra de teatro Y vivieron felices…  ¿para siempre?   Un espectáculo basado en esposos desposados y princesas desesperadas”  del dramaturgo Tomás Urtusástegui. Mismo que fue presentado por los estudiantes de actuación del Taller Teatro Duarte; Isell Cruz, Fanny Jiménez, Fabiola Cabrera, Bárbara Sánchez, Aldo Pérez, Rene Kharkov Martínez, Pedro García y Fanny Jiménez. Jóvenes promesas de la actuación jaliscienses bajo la dirección de René Duarte y con la producción de teatro Kokob. Un espectáculo que debe ser revisado desde las posibilidades que brinda a este cuadro de iniciados en las lides teatrales; el fogueo propio de la escena y el reto de enfrentarse a un público que asistió a sus funciones en el teatro El Caminante.  Las tablas que se van adquiriendo en el acto, tan sólo, con probar las mieles y las hieles de la escena. Una buena experiencia la de estos jóvenes quienes mantuvieron al público asistente con la sonrisa a flor de labios. El balance positivo. La reflexión es: La escena se renueva día con día en el estado de Jalisco y hay principiantes que sólo mediante la perseverancia formarán parte de los nuevos teatreros del estado de Jalisco. Por lo pronto la semilla está. Y habrá que darle seguimiento, a algunos de ellos, tan sólo para constatar si sus raíces llegan a integrarse al constructo de este árbol de hacedores del teatro local. 

Por otra parte disfruté bastante, del montaje de Un tranvía llamado deseo de  Tennessee Williams.  La puesta ofrece una excelente dirección por parte de Sara Isabel Quintero y un buen dominio escénico  parte de Coralia Manterola y de los  actores que la conforman. Este trabajo realizado por la Productora Teatral Independiente garantiza la calidad del espectáculo debido a tal y como se dice en el arte taurino: Un buen cártel, integrado por los actores Alejandra Manterola, Manuel Medina, Julio Ávila, Steve Hubell, Omar Valle, Diana Hernández, Héctor Torres, Carmen de León, Qoche Armenta, Carlos Cosío, Brenda Ochoa y Alejandra Tello. Todos ellos logran mantener en suspenso al público.

Se trata de una relevante obra del teatro que posee en sí una fuerte exploración freudiana, en la cual el personaje Blanche muestra la ruina de una sociedad, desde lo exterior y hacia lo interno. Una obra de lo que algunos han llamdo el “teatro psicologista norteamericano” que vale la pena el disfrutar.