Balurdo

Teatro de pensamiento histórico-liberal

Dentro de la geografía  latinoamericana  se han generado textos que exploran el pensamiento liberal que estuvo en pugna en los  siglos  XIX  y XX. Esto se debe a que la   lucha entre los bandos liberales y conservadores se dio por toda la América Iberoamericana. Con sus matices y con sus particularidades. Situación ante la cual el trabajo literario y escénico no pudo sustraerse y es reflejado en algunas de las obras que se produjeron  en este continente.  En Jalisco  por ejemplo podemos encontrar en las obras de Diego Figueroa parte de ese pensamiento liberal que se permeo en una sociedad tan conservadora como lo era la  tapatía. Una de las obras dramáticas que explora el pensamiento liberal es una que como anécdota  vale la pena mencionar que fue un encargo del Gobernador y Escritor Agustín Yáñez. La obra “ El primer caudillo” fue escrita en el siglo XX por  Diego Figueroa. Y en ella se muestra  desde el interior  la gesta heroica, una obra en donde se explica los entramados de la guerra de independencia.  En ella  se muestra el papel que en su momento tuvo José Antonio Torres (El Amo Torres).  Siendo Diego Figueroa un autor de un notorio pensamiento liberal escribe La Dama era Federal, Los poseídos, El cuarto independiente,  y Los personajes se odian.

La revisión de los valores en disputa de una sociedades un reflejo constante en la obra de Figueroa. A través de ellos el autor muestra como es el pensamiento conservador de una urbe como Guadalajara. La confrontación entre lo subalterno y lo retardatario está presente. En el caso del primer caudillo hace una revisión de la parte histórica de un México Profundo en el cual los liberales  se analizan de manera crítica y se establecen acciones que definirán el rumbo de una nación. Si bien sus pasiones son causales de desencuentros  y encontronazos que llevan a poner en riesgo casi de muerte la independencia de México. Situaciones en que la frágil humanidad debe ser vencida en aras del ideal. Una obra en donde se exploran los límites y se busca trascenderlos. Una trascendencia que nace de la trasgresión de lo auto impuesto y de lo impuesto por el sistema ante el cual los personajes se rebelan para trascenderlo. Un manifiesto que Diego Figueroa tiene como una constante en otras de sus obras teatrales. Tal es el caso de Los poseídos y de Los personajes se odian. Obras que, sin duda, en este mes de marzo, valdrían  la pena ser leídas por nuestros jóvenes estudiantes de las  carreras de Letras y de Artes Escénicas de nuestro estado de Jalisco, del México y de la América Profunda.