Balurdo

Subvención o no subvención es la cuestión

Ahora que va a estar de moda, por la Feria Internacional del libro, los productos de corte, sabor, color y aroma a Inglaterra, cabría ponernos un poco flemáticos y con aire anglo decir: "Subvención o no subvención, es la cuestión". Todo ello para entender que la diferencia entre el estar en la jugada o sólo "ser un insular", irredento, radica en cómo se gesta y se maneja un producto escénico. En Guadalajara tenemos, como en todo lugar, diversos niveles de producir el teatro. Y diversa maneras de concebir el fenómeno escénico. Lo cual es justo, razonable y necesario para concebir lo diverso. Preocupa sin embargo cuando se plantea, en algunos sectores, que sólo lo que traiga la apuesta y el financiamiento de instituciones es lo que es vanguardista, propositivo e incluso innovador. Y preocupa porque, entonces, esos actores, directores y gestores escénicos; cuando dejen de estar subvencionados verán desaparecer la brillantez de compañías y grupos teatrales. La generación del espectáculo escénico si bien debe de revisar los números y la manera de ser rentable. Esto no debiera de ser más que un medio de continuar con una labor y no como un proceso de categorización. Porque si solamente la visión de capital, ingreso y liquidez económica están determinando la importancia de productos de pequeña, mediana o grande producción se está perdiendo la sustancia por el medio. Etiquetar al teatro por logros obtenidos por organizaciones que logran producir con la gestión diaria institucional no es un referente como tal para etiquetar una propuesta como propositiva y con una riqueza basada en cuestiones estéticas. El desarrollo de una propuesta teatral tiene varias aristas y vertientes. Comento todo esto porque he escuchado y leído aseveraciones sobre el tema de que los actores y directores que están produciendo teatro, fuera de los esquemas de producción de la línea oficial, son amateur o siguen la línea amateur. Tasar el esfuerzo y esencia del teatro independiente, bajo esta lógica y etiquetarlo conlleva a reducirlo en importancia. Debemos sin embargo revisar los parámetros estéticos y estilísticos como medición de avance y propuesta que es una real carencia en nuestra comunidad. No tratar de amateur o profesional al teatrero desde la sola lógica de lo mediático y lo apoyado o producido por subvenciones, estatales, municipales, universitarias o por esquema de financiamiento de empresas de iniciativa privada.

Por otra parte. El sábado pasado en el Museo del Periodismo y las Artes Gráficas (MUPAG), la Asociación Nacional de Periodistas de Prensa Radio y Televisión (ANPPRyT) celebró la toma de protesta de la nueva mesa directiva. Misma que encabeza José Adrián Rangel Guerrero como presidente y como sub- presidente Salvador de la Torre Cuevas. En el evento, que convocó a diversos comunicadores del estado de Jalisco,se contó con la asistencia de una representación de actores políticos encabezada por los diputados federales; Laura Nereida Plascencia Pacheco, Rosa Alba Ramírez Nachis, y Víctor Manuel Sánchez Orozco. El diputado local Eduardo Bañales. Los regidores del ayuntamiento de Guadalajara; María de los Ángeles Arredondo Torres y Sergio Javier Otal Lobo. Así como Delia Pacheco de la Secretaria General PRI Estatal. En el caso de un servidor tuve el honor de asistir y hacer la protesta como encargado de eventos artísticos. De esta manera estaré colaborando con el presidente Adrián Rangel en el periodo 2015-2017. Felicidades a la ANPPRyT por esta nueva etapa de retos.