Balurdo

Honor a quien honores merece

El pasado miércoles, 13 de agosto de 2014, me enteré por la mañana del fallecimiento de Pedro Estrada Reyes. A quien muchos de la comunidad artística y cultural conocimos.  Músico de estudios. Profesor  del CEDART, José Clemente Orozco del INBAL y un importante documentalista de nuestra escena y de las artes en general. A Pedro lo conocí durante su gestión como director de CEDART. Tuve en suerte tratarlo a lo largo de 20 años. La última vez que hablamos fue en el teatro El Caminante. Él Había ido, como siempre lo hacía,  a videograbar una función de teatro. Esta es una de las funciones de apoyo a la memoria de las artes y Estada Reyes lo sabía. En esa ocasión hablamos de Minakata, de  Félix Vargas y de Onésimo González, tres personajes que dejaron honda huella en el CEDART y que repercutieron en varias generaciones de creadores escénicos. Hablamos también de su proyecto de documentación y mencionó que estaba buscando que el INBAL tomará la decisión de difundir su trabajo documental. Apoyo que ocupaba para que se generara un mecanismo de difusión de la memoria de las artes jalisciense. Ignoró el avance de esa gestión. Pero con su fallecimiento lo más común es que su trabajo llegue a perderse.  Caso contrario sería si instituciones como el CEDART, el INBAL, la Secretaria de Cultura o el CONACULTA toman la iniciativa de acercarse con los familiares de Pedro Estrada Reyes y gestionen la reproducción de todo el material que poseía Estrada Reyes. Una videoteca que él mismo fue produciendo  y que contiene más de veinte años de trabajo de la comunidad jalisciense  y nacional.  Ya que Pedro asistía con su cámara a  obras de teatro, actividades literarias, actividades dancísticas, exposiciones plásticas e incluso conferencias, haciendo una labor que la propia Secretaria de Cultura del Estado de Jalisco no ha tenido la   iniciativa de hacer: Documentar de manera videograbada todas las actividades que se realizan en sus  foros y espacios. Pedro Estrada Reyes hacía esta labor como un servicio de documentación y consciente de la necesidad de la conservación de la memoria de un quehacer y como la fuente de origen y consulta de las nuevas generaciones. Sólo con el conocimiento del pasado, la comprensión de las propuestas anteriores, se pueden construir las nuevas propuestas sobre los cimientos de lo ya planteado y trabajado y eso lo sabía Pedro que en paz descanse.

Esperemos que su trabajo no se pierda cómo se ha perdido por la falta de interés de nuestros gobernantes e instituciones el trabajo arduo y tesonero de otras personalidades de la historia, la cultura y las artes de México y en específico del Estado de Jalisco. Un minuto de aplausos a Pedro Estrada Reyes.