Balurdo

Gracias maestro. Hasta siempre Vicente Leñero

Conocí a Vicente Leñero a finales de los noventas. Tuve la oportunidad de ser parte del taller de creación dramática  Letra en Escena. Razón por lo cual tuve la fortuna de escuchar sus enseñanzas, de convivir, y  de compartir el pan y la sal.  Y debo reconocer que en esos años de crisis  propias de la edad, los famosos veintitantos, Vicente Leñero fue un gran apoyo en mi desarrollo intelectual. En específico en el trabajo  de creación de textos dramáticos.  Tengo varias anécdotas en la mente que no cabrían en este espacio. Pero entre los más significativos  fue la dedicación que tengo a manera de autógrafo en un ejemplar  de su libro Teatro Histórico. Luego de la lectura en voz alta de la primera versión de mi obra Manolo Gallosa, que fue “tallereada” en Letra en Escena, Vicente Leñero, en ese tiempo, expresó que tenía tiempo que no leía y escuchaba un texto tan hermético como el mío. Eran tiempos en que yo  estaba obsesionado con el simbolismo y había hecho un “cóctel abigarrado”  con el texto y Leñero me hizo la  observación de que mi vena era muy  poética. Su comentario me sirvió para retomarla y limpiarla de elementos que si bien pudieran lucirse no eran tan propios del lenguaje teatral.  Recuerdo que tras la sesión de lectura,  y análisis de los guiones teatrales,  Vicente Leñero solía invitarnos  a todos los del taller a cenar y charlábamos animosamente con él.  Dicho sea de paso, que generosamente, él cubría la mayoría de las comidas, cenas y desayunos con que nos obsequiaba a los miembros del Taller Letra en escena.  En esa ocasión del autógrafo Vicente Leñero redacto una dedicatoria que me hizo soltar el lagrimeo.  Dado que en esos tiempos yo estaba en un momento muy frágil por problemas de índole familiar y de crisis existencial. El texto lo transcribo tal cual  “Para  Jesús Cruz estas  viejas obras para  un nuevo gran dramaturgo. Con mi amistad”  Su firma y el 98. 1998 era el año de esa dedicatoria. Año en que yo estaba concluyendo una beca por parte de Fondo Estatal para la Cultura y las Artes del Estado de Jalisco.  Y era un año a que pesé al apoyo yo pasaba  la crisis propia del creador que decide dedicar sus esfuerzos a la literatura y el teatro y a la vez tiene la presión propia de los estereotipos que la familia. Muy lejana del arte impone sobre la oveja negra  En ese ambiente entre mis libros quemados y una presión del 99 por ciento de la familia por vago y desobligado y cuanta etiqueta se podía. Vicente Leñero fue una de las personas que creían en mí. Y fue un aliciente para continuar en una carrera, que a vivas luces, me cuestionaba mi hermano de sangre, no me iba a llevar a ninguna parte.  Pues bien esa dedicatoria en cada momento de flaqueza me permitió seguir adelante.  Ese autógrafo es uno de mis tesoros y amuletos personales que me han permitido. Hoy 3 de Diciembre  que escribo esta columna  desde la sala de redacción de la FIL Argentina 2014, cuando se me acaba de entregar en el Hotel Hilton por parte de la  Colección Letras Académicas. Editorial STAUDEG. Mi libro Cultura en Revisión. Entrevistas y Artículos Yo Jesús Cruz Flores hago notar que me faltó una entrevista en este libro. Una entrevista a mi maestro. Vicente Leñero. Maestro me faltaron entrevistas hechas a usted. Pero tengo en mi corazón las charlas  tenidas en cada momento y ocasión que compartimos. Descanse en paz. Maestro Vicente Leñero. tercera llamada, tercera  llamada. La Letra en Escena continúa.