Balurdo

Escribir dramaturgia

El principal problema que tiene un dramaturgo para escribir una obra de teatro es establecer cuál es el eje temático que puede dar solidez al cimiento de las acciones. La base sobre las cuales va sostener la obra completa que llamamos texto dramático. No tanto porque desconozca del oficio, o que sea carente de imaginación sino porque porque, salvo en casos excepcionales, las resolutivas temáticas a las que puede darles categorías de piedra angular son pulsiones vitales y por ello comunes o recurrentes. Más allá de la estructura física morfo-sintáctica.

El texto dramático como el instrumento de un violinista tiene su propia alma. Una energía matriz, por así decirlo, que mueve. El asunto del violín es que la posición del alma nunca es la misma aunque en esencia es del mismo material, su posición en el cuerpo interno dentro del instrumento va definir su sonido. En la dramaturgia ocurre algo similar con la temática central de la obra teatral, esta tiene que ver con el ritmo e intensidad de la obra, con los clímax y anticlímax que determinan la intensidad del conflicto. El corazón central de un texto dramático, sin duda, va a ser la esencia de la obra y ésta, a su vez depende de una concepción de la existencia; la vida, el amor, el sueño y la muerte. Sobre de estos cuatro pilares temáticos esenciales se construye el texto. Son temas que también los otros géneros literarios tienen en común. Esto lo podemos constatar en un libro editado por la Editorial Novaro: Amor, sueño y muerte en la poesía mexicana. Un texto donde el autor, el poeta Jaime Labastida, en 1968 nos deja en manifiesto estos temas esenciales. Razón por lo cual no es de extrañar que un tema de predilección muy abordado por la dramaturgia, de ayer y de hoy, sea la muerte vista desde diferentes matices y tesitura. Esta temática la podemos observar muy de cerca en estos meses en que se rememora la pasión del cristo crucificado. Actos sacramentales, litúrgicos, mitotes y otras manifestaciones teatrales y parateatrales se desarrollan y conviven en estas fechas. Entre las propuestas teatrales que se presenta en la ciudad. Este viernes por única ocasión, y con entrada por cooperación voluntaria, en el Panteón Municipal de Tlaquepaque se presenta Porfirio y la muerte. Una obra bajo la dirección de Edgard Aguilar y presentado por el Grupo Xalisarte, mismo que cuenta con la colaboración del grupo Danzarte. El espectáculo inicia a las 20:00 horas. Apoye con su asistencia al teatro jalisciense.