Balurdo

Érase una vez en el límite de la cerradura

Hacer el teatro en Jalisco, y en muchas partes del país, es un suceso complejo que va más allá del ensayo y de  la puesta en escena. Es una guerra contra todo lo que se oponga al acto de vivenciar a los personajes.  Más allá de lo que técnicamente es necesario para poner en movimiento el fenómeno  teatral. De las corrientes, los estilos, las propuestas y las capillas; el teatro enfrenta la indiferencia de un posible público. Esto es un asunto de raíz, de fondo y de trasfondo que debemos analizar para transformar la realidad existente. Hasta ahí todo pinta bien ¿Pero quién le pone el cascabel al gato?  ¿O peor aún?; ¿Cuál es el gato al que habría que ponerle el cascabel? Si bien es cierto que hay una Secretaría de Cultura  con un departamento de Teatro, existen  escuelas de teatro públicas y privadas, hay “programas de fomento a la actividad”, y en los planes de estudio de los  diferentes niveles educativos plantean la revisión teatro como un apéndice, o cómo lo medular de la apendicitis. El hecho es que el hecho teatral sigue sin estar de hecho como una necesidad fundamental en el pensamiento de la ciudad de Guadalajara, y en Jalisco. Eso a pesar de personas que han invertido su esfuerzo, sus capitales y su vida en este oficio. Tal es caso del Maestro Gabriel Gutiérrez, y de la maestra Consuelo Pruneda,  por mencionar algunos de los decanos de este oficio. En el teatro local y en el nacional no se puede argumentar una carencia del  trabajo tesonero de muchas generaciones de teatreros y teatristas. Esfuerzos que han buscado fructificar a través de  la enseñanza, de la práctica escénica, de los  talleres de actuación, de la expectación y hasta en el entreacto de la promoción y difusión. Sin embargo la carreta del teatro sigue rueda que rueda y gira que gira sin que se visualice plenamente a dónde vamos. Nos falta una real articulación de proyectos, una apuesta mayor por los organismos públicos y de la iniciativa privada. Sin embargo dentro de todo esto hay grupos trabajando, algunos formados desde las aulas mismas de los talleres de facultades, preparatorias y secundarias. Y porque no decirlo algunos también formados en academias y licenciaturas de arte y de teatro. Dentro de esta gama,  de gente de teatro emanada de talleres estudiantiles, nos encontramos al grupo  X-Corporis fundado principalmente por exalumnos de la Preparatoria Regional Tonalá Norte. Mismos que bajo la dirección de Lourdes Gutiérrez, y bajo la asistencia de dirección de Jonathan Flores Nuño, han estado picando piedra en el oriente de la zona metropolitana. Tomando,  por escenario, las plazas y descampados de la zona Tonalteca. X-Corporis es un grupo que se ha caracterizado por la dramaturgia de la creación colectiva y tiene un trabajo escénico  que ya no podríamos llamar iniciático.  Un trabajo que se ha formalizado a lo largo  tres  años “de talacha” ardua y constante.  Una labor escénica usted puede presenciar, de manera gratuita, este sábado 24 de Mayo a las 18:30 de la tarde en la Plaza San Gerardo, en la Colonia Jalisco en el referido municipio. La obra presentada por X-Corporis lleva por título Érase una vez.

Asimismo; si usted visita el centro, de la ciudad de Guadalajara, puede asistir al espectáculo dirigido por el reconocido director y dramaturgo; Víctor Castillo. La llave y la cerradura, lo cual, dicho sea de paso, es una versión libre de una obra de Darío Fo. Interpretada por los actores Dani Fer Ortiz y Francisco Santiago Chisco, una comedia que se presentará los sábados, del mes de mayo,  en el café Teu Lloc a las 20:30 h.