Panóptico

Muchos precandidatos, cero programas

Decía Jesús Reyes Heroles, el viejo, el ideólogo priista por excelencia, que primero es el programa y después el candidato.

Hoy, 1 de agosto de 2014, aunque no hay programa, estamos a cuatro meses exactos de tener candidatos a la gubernatura.

Al día de hoy, las dos principales fuerzas políticas de Nuevo León se encuentran enfrascadas en una carrera desaforada rumbo a la gubernatura en la que buscan mostrar el mayor número de precandidatos posible.

Del lado del PRI, un secretario de estado, Ildefonso Guajardo; tres senadoras, Marcela Guerra, Cristina Díaz e Ivonne Álvarez; dos diputados federales, Héctor Gutiérrez y Javier Treviño, ya se vieron en la boleta.

Del lado del Gabinete estatal suenan desde el procurador Adrián de la Garza, el secretario de Desarrollo Social, Federico Vargas Rodríguez; el secretario general de Gobierno, Álvaro Ibarra, el gladiador del sexenio de Rodrigo Medina. Cierra el círculo el jefe de la Oficina Ejecutiva de la Gubernatura, Jorge Domene.

De entre éstas y éstos priistas, sólo una o uno tendrá el privilegio de alcanzar la nominación de su partido. El resto deberá sumarse a la campaña por disciplina, no necesariamente por convicción.

Del lado del PAN la lista es más compacta. La precandidata favorita es Margarita Arellanes, alcaldesa de Monterrey, quien intenta romper la maldición de que gobernar la capital del estado es la tumba de todo político.

Le siguen en la lista Mauricio Fernández, quien ya se vio, pero como alcalde de San Pedro por los próximos seis años. Felipe de Jesús Cantú, desde las fuerzas vivas del desempleo, se cree con los méritos suficientes para pelear su espacio, aunque su verdadera mira es Monterrey.

Baltazar Martínez, el oficial Mayor del Congreso hasta el 31 de agosto es la posición del senador Raúl Gracia en el juego interno del PAN. Fernando Margáin parece haber entrado como el Plan B del dirigente nacional Gustavo Madero.

Y Adalberto Madero, el ex alcalde panista, tiene más o menos el mismo calibre y altura de miras que el otro ex alcalde priista, Jaime Rodríguez El Bronco. A uno lo arreglarán con una diputación y al otro con una alcaldía.

Muchos precandidatos, pero, ¿tendrán listo el programa en apenas cuatro meses?

javier.sepulveda@milenio.com