Panóptico

Las ofensas de Ugo Ruiz


Si alguna oportunidad cree tener el alcalde de San Pedro, Ugo Ruiz Cortés, de entrar en la pelea por la candidatura a gobernador, sus números negativos son demasiados.

Decretar la instalación de una Mesa de Justicia Ciudadana en Desarrollo Urbano es la negación del orden legal, del Estado de Derecho, es la expresión más nítida de su renuncia a aplicar la ley.

Y la ofensa a su Cabildo, el órgano máximo de gobierno municipal, no es menor cuando antepone una mesa de notables para que resuelvan las irregularidades en materia de Control Urbano derivadas de la ilegalidad y la corrupción de la anterior administración.

Él fue parte de un gobierno en donde hubo corrupción, si no cómo explicar casos como el de la Torre Tanarah, que violó flagrante y abiertamente los reglamentos municipales con su exceso de pisos y de altura.

Si bien Ugo Ruiz no era responsable directo del área de Control Urbano, sí fue parte de un gobierno omiso e irresponsable, dedicado en gran parte a la propaganda del blindaje de San Pedro para garantizar la plusvalía y la especulación inmobiliaria.

El de Mauricio Fernández es la historia recurrente de muchos gobiernos que privilegian la especulación económica de unos pocos a costa de la pérdida de calidad de vida de muchos, producto de las violaciones al reglamento y el consecuente daño al celoso concepto urbanístico que forma parte del nivel de vida en San Pedro.

Y encima le cargan parte de las pérdidas al presupuesto municipal con contratos amañados y leoninos, como el de San Pedro Net, en donde de nuevo gana un particular y pierden el erario y los ciudadanos.

Ugo Ruiz no puede gobernar en paz porque debe salirle al paso a la maraña de problemas y escándalos sembrados en el gobierno anterior.

Es la cosecha desafortunada de las omisiones, errores y corruptelas del pasado.

Si Ugo Ruiz quiere ser candidato, debe legitimarse demoliendo ya las construcciones que infringieron los reglamentos y cancelar el contrato de San Pedro Net.

Y antes que pedir a los constructores que ofrezcan disculpas ante la Mesa de Justicia por violar la ley, es él quien debe ofrecerlas, primero a su Cabildo y luego a los ciudadanos.

Sólo entonces podrá gobernar. Y si lo hace bien, tal vez tenga derecho a aspirar a otros cargos cuando termine su mandato.