Panóptico

Los huevos ya tienen cerebro

El pasado 4 de marzo, días antes del arranque formal de las campañas, tres periodistas fuimos invitados por dos políticos, el priista Mario Guerrero y el panista Raúl Monter, a participar en una mesa redonda sobre los candidatos a la gubernatura en la Escuela Superior de Procesos Electorales que ambos dirigen.

Mario y Raúl, controvertidos dentro de sus respectivos partidos, le dieron a la mesa el original título de Percepción de los Medios sobre los Candidatos a la Gubernatura y nos dieron el formato: 60 minutos de preguntas diferenciadas a los tres invitados. Tuve el honor de compartir el espacio con Lety Benavides y Zenón Escamilla.

El ejercicio fue democrático: cada expositor fuimos sacando de una gran copa de cristal las preguntas para responderlas ante varias decenas de estudiantes que las habían formulado.

Recuerdo una en particular en mi turno de hurgar en la copa: quién me parecía el mejor candidato para gobernar Nuevo León en ese momento.

Respondí que, por experiencia de vida y de gobierno, como ex tesorero y luego como gobernador sustituto, pensaría que Fernando Elizondo, pero también les aclaré: sería buen gobernador, pero es muy mal candidato, lo demostró en 2009 y su momento político ya pasó.

En la ronda de preguntas final, alguien me pidió opinión sobre Jaime Rodríguez. Palabras más, palabras menos, les dije que El Bronco es un candidato mediático y ensayando sus cursos de mercadotecnia política tomados en Miami; de mucho carácter, pero con pocas propuestas.

La pelea, resumí, se dará de nuevo entre el PRI y el PAN, que presentan a dos candidatos jóvenes, con trayectoria y sin muchos cuestionamientos.

Dos meses y medio después, el escenario es muy distinto: se rompió la ecuación del bipartidismo y el cierre será entre tres: Ivonne Álvarez, Felipe de Jesús Cantú y Jaime Rodríguez.

Y al haber aceptado Fernando Elizondo declinar a cambio de volver a ser tesorero estatal, El Bronco ya hizo su primera gran contratación, sólo le falta ganar las elecciones.

Claro que el primer sorprendido es Jesús María Elizondo, el candidato del Partido Humanista, quien le dijo el miércoles a Jaime Rodríguez en el debate de la U-ERRE que “los huevos no piensan”.

Resulta que, para sorpresa de Chema Elizondo, los huevos ya tienen cerebro

javier.sepulveda@milenio.com