Panóptico

Los "grandes" problemas de Nuevo León

En Oaxaca y la Ciudad de México los bloqueos de profesores opositores a la reforma educativa desquiciaron vialidades, policías antimotines y funcionarios federales y estatales tratando de resolver demandas político-sindicales.

En Michoacán llevan varios años tratando de imponer una paz que pasa por muchos factores y deudas históricas.

Etnias agraviadas por los caciques protegidos por el Gobierno Federal, productores amafiados con narcotraficantes que terminaron por adueñarse de los negocios que primero cuidaban por una cuota.

Los grupos de autodefensa y las guardias comunitarias levantan más sospechas de alianzas con grupos criminales, que certeza de seguridad contra las bandas del narcotráfico, aunque el Gobierno Federal se apoye en estos grupos de “civiles armados” para salir del paso.

Y en Sinaloa, con un gobernador emanado de una alianza PAN-PRD, resulta que el narcotraficante más rico del mundo vivía en una de las ciudades de playa más hermosas del Pacífico mexicano: Mazatlán, hoy bajo la sospecha de que su Policía estaba corrompida hasta la médula por el cártel de Joaquín El Chapo Guzmán.

En Jalisco, hoy viven la pesadilla que en Nuevo León comenzamos a dejar atrás hace tres años: balaceras en calles y avenidas, ejecuciones por racimos, fosas clandestinas con decenas de cadáveres, levantones, secuestros y extorsiones.

Los problemas de Nuevo León por lo menos ya no comprometen vidas humanas. Hay una deuda pública casi impagable, heredada por un gobernador que debió ser citado por la Procuraduría de Justicia para que explicara en dónde quedó el dinero de tantos créditos que comprometen las finanzas por cinco gubernaturas.

Los problemas tienen que ver con alcaldes emproblemados con sus finanzas, como los de Guadalupe y San Nicolás, con tesorerías al borde de la quiebra y pidiendo créditos para pagar las deudas heredadas.

El pleito entre los alcaldes panistas y el tesorero estatal sobre las nuevas reglas para el reparto de las participaciones por concepto de tenencia suenan más a rabietas adolescentes de ambas partes, que a búsqueda de soluciones para el beneficio popular.

Si esos son los problemas por resolver, estamos en la gloria, comparados con los estados más conflictivos en materia de paz y seguridad.

El fondo de los problemas de Nuevo León es electorero, artificial. El 2015 ya empezó…

javier.sepulveda@milenio.com