Panóptico

Sangre de mujeres "paga" la Alerta de Género

Esta mañana en la Ciudad de México, el Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, organismo de la Secretaría de Gobernación, votará para declarar en Nuevo León la Alerta de Género.

Lo más vergonzoso es que, desde febrero de 2012, la asociación civil Arthemisas por la Equidad, solicitó a ese organismo la declaratoria, que se logrará cuatro años después con el consenso de las presidentas de los institutos de las mujeres de los estados, incluida la de Nuevo León, Yamilett Orduña.

Si bien la violencia de género siempre ha estado presente en el estado, inclusive con corridos y canciones de grupos regionales que festejan el maltrato y el asesinato de las mujeres, el recrudecimiento de estos crímenes se dio a partir de 2011.

La Alerta de Género no sólo es un llamado de atención por la alta incidencia de feminicidios, debe ser también una convocatoria para que las mujeres que hoy ocupan cargos públicos de primer nivel desde los que puede hacerse prevención, levanten la voz y lancen programas urgentes. Lastimosamente son muy pocas.

Ni los ex gobernadores Natividad González Parás, quien creó el Instituto Estatal de las Mujeres, ni Rodrigo Medina, buscaron con mujeres los contrapesos de género suficientes en sus respectivos gabinetes. 

Y hoy Jaime Rodríguez tampoco, ya que tiene sólo a dos mujeres en el equipo: Esthela Gutiérrez en la Secretaría de Educación, y Luz Natalia Berrún en Desarrollo Social.

En todo caso, la Alerta de Género que se aprobará debería ser el motivo perfecto para que las dos secretarias del Gabinete diseñen, en coordinación con el Instituto Estatal de las Mujeres, políticas públicas para la prevención de la violencia contra las mujeres y no sólo festejen la ocasión el próximo día 25.

Esthela Gutiérrez y Luz Natalia Berrún no deben esperar a que una niña les reclame en público el no hacer nada por el derecho de las mujeres a una vida sin violencia.

Sus recursos son muchos, pero el tiempo siempre es poco.

javier.sepulveda@milenio.com