Panóptico

El ajedrez de Rodrigo Medina

El 12 de julio de 2007 Rodrigo Medina de la Cruz fue nombrado secretario general de Gobierno por Natividad González Parás.

Era el movimiento del alfil que sucedería al rey. Varios caballos con más experiencia y trayectoria otearon la jugada y trataron de brincarse las trancas sobre una senda que ya estaba escrita.

Con un Presidente de la República del PAN, los gobernadores del PRI escribían las biografías de sus sucesiones. Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León son tres ejemplos de esa historia reciente que cambió a partir de diciembre de 2012, con la llegada de Enrique Peña Nieto a Los Pinos.

El 12 de julio de 2013, seis años después del nombramiento de Rodrigo Medina en el puesto que lo perfilaría como el candidato a la gubernatura, pasó sin grandes noticias.

Cincuenta días después, el 2 de septiembre, el gobernador dio el golpe de timón en el Gabinete con el enroque de tres secretarios. Juana Aurora Cavazos dejó Desarrollo Social para tomar Educación, de donde José Antonio González Treviño salió para asumir Desarrollo Económico.

Los reflectores se enfocaron sobre Federico Vargas, quien a los ojos de los analistas políticos resultó el más beneficiado al dejar Desarrollo Económico para asumir Desarrollo Social, la cartera del Gabinete que da la cara amable y sirve para construir candidatos en corto tiempo.

Luis Donaldo Colosio era secretario de Desarrollo Social cuando fue destapado como candidato del PRI a la Presidencia de la República, era el conductor del programa estrella del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, el Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol).

A diferencia de Natividad González Parás, el primer virrey priista de Nuevo León del siglo XXI, Rodrigo Medina, tiene ante sí, guardando las proporciones, un juego sucesorio más parecido al de Carlos Salinas en 1994.

El gobernador de Nuevo León trae encuerdado a medio Gabinete, pero los más visibles en este momento son el procurador Adrián de la Garza y el titular de Desarrollo Social, Federico Vargas.

A diferencia de la sucesión de 2009, dos factores decidirán al candidato priista: las encuestas y la recomendación de Los Pinos.

Traducido, el gobernador propone y el Presidente dispone…

javier.sepulveda@milenio.com