Panóptico

UANL: ¿Ganó el mejor?

Hace una semana nos preguntábamos quién de los siete candidatos en la búsqueda de la Rectoría de la UANL sería el elegido y cerramos el comentario diciendo que la Junta de Gobierno estaba obligada a elegir al mejor.

Tampoco olvidamos la pregunta del título: Médicos e ingenieros:

¿Expulsados de la Rectoría?, en alusión directa a si esta vez, como ocurrió en 1991 con la designación del economista Manuel Silos, se rompería la hegemonía tradicional.

Muchos pensaron, incluido el autor de estas líneas, que la tendencia independiente de moda, permearía desde el gobierno estatal electo hacia el proceso de selección de rector.

Ayer la Junta de Gobierno acordó que el ingeniero Rogelio Garza Rivera será el nuevo rector, una vez que el doctor Jesús Áncer concluya su segundo periodo en octubre próximo.

El Ranchero, como conocen en la Universidad a Garza Rivera, tiene ante sí el reto formidable de resolver muchos asuntos en la Máxima Casa de Estudios.

Además de ampliar la matrícula con más aulas y pupitres, debería eliminar las onerosas cuotas que para un alumno de preparatoria de nuevo ingreso significa desembolsar de golpe siete mil pesos de inscripción y colegiaturas, para pagar un lugar que ya se ganó en la prueba de selección.

El presupuesto de la UANL en este año es de siete mil millones de pesos, de los cuales casi 700 millones deberían ser de ingresos propios, pero en su balance presupuestal, se duele de que dejan de ingresar 432 millones que corresponden a becas.

Traducido, la institución recauda por concepto de inscripciones de sus 180 mil alumnos apenas 250 millones de pesos al año, suma que tendrá que compensar pronto para garantizar la gratuidad educativa del nivel Preparatoria.

Aquí algunos números: La UANL le dedica apenas el 8.8 por ciento del presupuesto a investigación, mientras la UNAM el 25.7 por ciento.

En la gestión institucional: la UANL le dedica el 16 por ciento, mientras la UNAM gasta apenas el 5.3 por ciento de sus recursos y el 100 por ciento de sus alumnos están becados.

Tal vez el secreto esté en los números globales: la UNAM tiene el doble de la matrícula de la UANL, pero también cinco veces más presupuesto.

Pese a ello, es una de las universidades públicas que más investigación y patentes genera al año en México.


javier.sepulveda@milenio.com