Panóptico

Rodrigo, Adrián y la alerta en seguridad

El gobernador Rodrigo Medina tiene cerca, de nuevo, la amenaza con la que arrancó su gobierno: el crimen organizado desbordado hasta niveles nunca antes vistos y que alcanzaron su clímax en 2010 y 2011.

En este último tercio de su gobierno, por desgracia para sus detractores que intentaban renunciarlo desde el primer año, Medina enfrenta la situación con varios factores a su favor.

Tiene en Fuerza Civil una Policía confiable y robusta con un general experimentado y bravo al mando, un procurador de Justicia joven y echado para adelante, pero sobre todo, tiene la experiencia de estos cuatro años y medio de gobierno que justamente hoy se cumplen.

Por eso no es ocurrencia ni casualidad que el gobernador anuncie que va a Tamaulipas para analizar de cerca y buscar solución, en coordinación con las autoridades de ese estado, a la crisis de seguridad en Nuevo Laredo, Miguel Alemán, Ciudad Mier, Reynosa y Matamoros, por donde pasan los nuevoleoneses hacia Texas en el traslado carretero.

Faltan 18 meses exactos para que Rodrigo Medina entregue la estafeta al sucesor; faltan 14 meses para las elecciones y el gobernador no puede permitir el regreso a un estado convulsionado por la violencia y la inseguridad.

Mucho menos cuando tiene en el procurador Adrián de la Garza a uno de los hombres fuertes que han blindado su gobierno con una estrategia sin cuartel frente a la delincuencia organizada.

De hecho, De la Garza se perfila como uno de los integrantes del Gabinete estatal que tienen segura una candidatura porque está en las encuestas que ya analizan en Los Pinos y aquí el PRI le sacará mucho provecho a la imagen de mucha acción y pocas palabras del procurador.

Si el principal capital político de este gobierno es la seguridad, el gobernador la mantendrá por sobre todo lo demás.

Sus alfiles son Adrián de la Garza y el general Alfredo Flores Gómez y eso debe valorarlo el resto del equipo cercano conformado por Álvaro Ibarra, Federico Vargas, Rodolfo Gómez Acosta, Rolando Zubirán, Francisco Cienfuegos y Édgar Romo.

Todos esperan una candidatura, pero esta vez la seguridad es el capital político más preciado para el 2015. La seguridad es la política y la política es la seguridad…

javier.sepulveda@milenio.com