Panóptico

Problema de recursos, no de maestros

Leímos con detenimiento el análisis que hizo ayer Luis Petersen sobre las evaluaciones de los quinceañeros de Nuevo León en las pruebas PISA que aplica la OCDE en Matemáticas, Ciencia y Lectura.

Nuestros estudiantes están metidos en la pelea mundial, pero no con los niveles que desearíamos y además, con muy pocos alumnos en los niveles de excelencia, entre el dos y el siete por ciento, según el área de competencia.

Canadá, Estados Unidos y España, cita Luis Petersen, tienen porcentajes de alumnos con niveles de excelencia que van del 24 al 39 por ciento en función del país y el área de competencia.

El remate del artículo es interesante: “Nuevo León está más arriba que casi todo México, aunque no está como para echar las campanas al vuelo. Tiene muchas posibilidades de despegar, pero no habrá despegue si no se cuenta con el maestro”.

Buen análisis de los números, pero el maestro es sólo el facilitador de un proceso psicopedagógico y formativo que comienza desde la primera infancia con la educación inicial y es multifactorial.

Entre los 65 países evaluados cada tres años, uno de los más estables es Finlandia, que en 2012 ocupó el lugar 12 en Matemáticas; el sexto en Lectura y el quinto en Ciencias.

Estados Unidos, con quien gustamos compararnos, está por debajo del promedio de la OCDE en Matemáticas: ocupa el lugar 36 de 65; tiene el 24 en Lectura (el promedio de la OCDE es el lugar 25); en Ciencias, nuestros socios ocupan el lugar 28, tres abajo del promedio.

O sea, Estados Unidos está por debajo de China, Japón, Vietnam, Alemania, República Checa, Estonia, Polonia, Australia, Irlanda, Austria y un racimo de otros 20 países (muchos antiguos enemigos de guerra o de lo que fue el bloque soviético).

En todos ellos, el apoyo del Gobierno a la escuela, la familia y la formación de sus profesores es de corte integral y con un presupuesto educativo varias veces superior al de México.

Despegaremos en Educación cuando se destine más presupuesto y verdaderas políticas públicas a mejorar el sistema escolar, pero en México vienen más recortes, de presupuesto y de profesores.

Pese a la carencia, tenemos alumnos iguales o mejores que cualquier país evaluado por la OCDE.

El problema no es el maestro, es el sistema en su conjunto.

javier.sepulveda@milenio.com