Panóptico

PAN y PRI, nada para nadie…

El 2013 está por despedirse y aunque oficialmente no es un año político, porque el proceso interno entre los partidos para elegir candidatos a gobernador comenzará a correr hasta el 2014, estos 12 meses que terminan el martes han sido particularmente duros y agresivos entre las dos fuerzas que se disputarán el Palacio de Gobierno en 2015.

Luego de perder la Presidencia de la República y el estado de Jalisco en las elecciones de 2012 en una debacle esperada tras las fisuras entre los grupos políticos nacionales, el PAN se nota desesperado por recuperar uno de los bastiones que sólo una vez tuvo por seis años: la gubernatura de Nuevo León.

Entre los grupos del panismo local y nacional se escuchan con frecuencia las voces triunfalistas que anticipan la derrota del PRI dentro de 18 meses y días que faltan para el 5 de julio de 2015.

El argumento es que el gobierno de Rodrigo Medina ha hecho las cosas mal, pero las acusaciones son más mediáticas que legales, porque ninguna aterriza ante el Ministerio Público.

Vale preguntar qué ha hecho bien el PAN para merecer la gubernatura, o qué ha hecho tan mal como para perder la Presidencia de la República y no poder volver al Palacio de Cantera ni en 2003 ni en 2009.

Poniendo en la balanza las virtudes y los defectos de una y otra fuerza política, hay que decir que el PAN tiene una precandidata con imagen fuerte, consolidada, pero con poca experiencia en campañas políticas.

Margarita Arellanes es ya la cabeza del nuevo grupo albiazul (La División del Norte) que buscará arrebatarle la gubernatura al adversario.

La pregunta es si logrará consolidar a todos los grupos panistas excluidos del reparto en los pasados procesos, como el de Fernando Larrazabal, quien se sintió despojado de la candidatura en 2009.

En contraste, del lado tricolor, Rodrigo Medina parece tener muy bien definido su juego y sobre todo, con buen control de las y los aspirantes dentro del Gabinete.

Claro, también juegan las senadoras, los diputados federales, más la propuesta del Presidente.

La diferencia con el PAN, que sigue enfrascado en luchas internas, es que todos jalarán hacia adelante una vez definido el candidato.

En la guerra gana el que dispara al frente, no hacia los lados…