Panóptico

Monterrey: el uso mafioso de la nómina

La recta final para elegir candidata o candidato del PAN a la gubernatura se ha complicado más de lo esperado.

Lo que inició como un proceso interno tranquilo, terso y sin sobresaltos, con Margarita Arellanes en caballo de hacienda rumbo a la candidatura, pasó a ser una batalla descarnada por el poder y el control electoral de un partido que pretende en su lema una patria ordenada y generosa.

El diferendo entre la alcaldesa con licencia y Zeferino Salgado Almaguer por el reparto de candidaturas para diputaciones, ocasionó el martes el quiebre en la ruta que perfilaba a una mujer como la abanderada panista a la gubernatura.

El triunfo holgado en el proceso interno del PAN para Margarita Arellanes se esfumó tras el desencuentro con Zeferino Salgado, en lo que podría considerarse el martes negro de la precampaña, si esto se traduce en una derrota frente a Felipe de Jesús Cantú.

Pero si el martes fue negro, ayer jueves vino el arrebato sin sentido al iniciarse una carnicería en la nómina de Monterrey, con el despido de funcionarios y empleados de todos los niveles con alguna relación con Felipe de Jesús Cantú o Zeferino Salgado.

En la entrega pasada ya nos habíamos referido al uso mafioso de la nómina como uno de los instrumentos favoritos en el PAN para coaccionar el voto, pero también para controlar, amedrentar o incluso despedir a la gente afín a los adversarios políticos.

Ya lo hizo el alcalde Ugo Ruiz en San Pedro con la nómina colocada en su administración por Raúl Gracia, tras el rompimiento entre ambos.

Pero lo que no se vale es hacerlo en tiempo de elecciones internas, no sólo por el encono y los odios que se cosechan, también por el mensaje al exterior, al mundo de los ciudadanos que van a votar el 7 de junio.

Dos ejemplos de estos despidos al amparo del uso mafioso de la nómina están representados por Israel Cervantes Carrillo, director de la Academia de Policía Municipal, y por Jesús Marcos García, de Ingeniería Vial en Tránsito de Monterrey.

Mala decisión, mal momento y peor mensaje para panistas y población abierta, ávida de ejercer su derecho al voto.

Quienes ganen el domingo dirán que el fin justifica los medios, pero ojalá triunfadores y perdedores reflexionen en que es poco el partido para gastarlo en odios…

javier.sepulveda@milenio.com