Panóptico

Fuerza Civil: ¿qué sigue?

Con el prestigio en caída libre, Fuerza Civil, la que fuera la policía modelo para el presidente Enrique Peña Nieto, que la presumía en la Conago y en cuanto acto público podía hablar del tema de seguridad, enfrenta hoy su peor crisis en cinco años de operaciones.

Nadie sabe, o nadie quiere saber, qué pasó con una corporación que nació con múltiples apoyos y con sobrados recursos humanos y económicos privados, además de los aportados por el gobierno estatal, ante la urgencia de enfrentar la peor oleada de violencia en la historia de Nuevo León.

A simple vista, todo parece muy ordenado; nada tendría por qué marchar mal, pero la realidad es que la corporación ha ido cayendo en su calidad de operación, en sus resultados y lo que es peor, en la disciplina de sus elementos, que cada vez cometen delitos más graves.

Y que quede muy claro, Fuerza Civil no es la policía que fundó Rodrigo Medina, es una policía que surgió a instancias de la iniciativa privada, desde donde se generó el concepto, se diseñaron los logos, el nombre, el color de uniformes y patrullas y gran parte del modelo de formación y ascensos, con la asesoría del Ejército y la coordinación con el gobierno federal.

Hay un refrán popular que dice que “cuando el niño sale bonito, todos quieren ser el papá” y eso pasó con Fuerza Civil en el sexenio de Rodrigo Medina, con una policía muy exitosa, que pese al déficit de elementos, fue de menos a más en el control de la delincuencia de alto impacto.

Pero los límites y la disciplina se relajaron en Fuerza Civil, como si se hubiera perdido el interés por hacer bien las cosas.

Antes se lucían abanderando un accidente en la carretera, remolcando un vehículo descompuesto con una familia completa en su interior o enfrentando bandas del crimen organizado. Todo tiempo pasado fue mejor.

A Fuerza Civil costó mucho formarla y cuesta mucho más mantenerla. Sus malos resultados no sólo han dañado a la población de múltiples maneras, son también un quebranto al erario. ¿Alguien rendirá cuentas por ello?´

javier.sepulveda@milenio.com