Panóptico

Fantasías políticas a la luz de la mariguana

Fantasía 1: A nivel federal, se abre un debate que seguro va a durar años, como el de la tenencia, sobre los amparos concedidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación a cuatro personas, quienes podrán cultivar mariguana para consumo personal y con fines recreativos.

Desde la Presidencia de la República, el consejero jurídico se apresura a aclarar que el veredicto de la Corte no crea jurisprudencia para abrir el consumo legal de manera generalizada, por lo que la prohibición prevalece.

Lo que sí crea es una tremenda polvareda política entre contrarios y anexos a la posición gobiernista, pero sobre todo entre juristas, legisladores, jueces, ministros, expertos y sociedad en general, que ya tiene un nuevo motivo para olvidarse de los problemas de fondo que aquejan al país.

Desde el Gobierno, la fantasía es que la Corte les adelantó El Buen Fin, con un distractor a la medida del desastre. Con mariguana en el debate, los problemas duelen menos. A ver cuánto les dura el churro.

Fantasía 2: A nivel estatal, el gobernador de Nuevo León tuvo la fantasía, otra vez, de que seguía en campaña y se aventó la puntada de declarar que muchos de los desaparecidos seguramente andaban en malos pasos.

Esperaba aplausos, que cada vez son menos en las redes sociales, pero la rechifla fue mayúscula y ayer tuvo que recibir a los familiares de los ausentes para meter reversa y ofrecer una disculpa.

Fantasía 3: A nivel municipal, Mauricio Fernández crea un programa que viene a competir con el que fue el proyecto estrella de Ugo Ruiz: Un Solo San Pedro.

La creación del Consejo Consultivo Madrinas de San Pedro, además de tener un calificativo desafortunado para las mujeres que brindarán todo su esfuerzo para detectar las necesidades más urgentes de los sectores marginados, no tiene una secretaría técnica que soporte su trabajo.

Llamarles madrinas no parece buena idea, porque tampoco deben ser percibidas como figuras que llevan caridad o regalos, sino como enlaces sociales que van a desempeñar labores de diagnóstico comunitario y a solucionar problemas reales.

De buenas intenciones está tapizado el camino al infierno, igual que de grandes fantasías está construido todo gobierno.

Buen viaje, señores políticos.


javier.sepulveda@milenio.com