Panóptico

Elizondo, ¿ex candidato imputado?

La periodista Syndy García descubrió ayer, a una semana de que concluyan las campañas políticas, un mitin que podría configurarse como la presunta comisión de un delito electoral.

Encontró, en una plaza de la zona del Tecnológico, una reunión pública encabezada por candidatos de Movimiento Ciudadano, con una mescolanza extraña de propaganda, por un lado promoviendo al independiente Jaime Rodríguez para la gubernatura y por el otro, a los aspirantes a diputaciones y alcaldías haciendo proselitismo para sí mismos.

Lo más interesante es que el ex candidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura, Fernando Elizondo Barragán, era quien llevaba la voz cantante, cuando se supone que debería estar integrado en las actividades de proselitismo de El Bronco.

Pero lo más sorprendente es que, pese a estar expresamente prohibido en la ley, Movimiento Ciudadano repartió volantes con los logos impresos tanto de ese partido, como de El Bronco independiente, invitando a ejercer el llamado voto cruzado, simulando una alianza o coalición inexistente y en teoría ilegal, porque no se registró en tiempo y forma ante las autoridades electorales.

Como ya lo advirtió el presidente de la Comisión Estatal Electoral, Mario Alberto Garza, se considera desvío de recursos públicos el que un partido utilice los fondos que recibió de las autoridades electorales para apoyar al candidato de otro partido.

Y justo eso ocurría ayer a plena luz del día y en un lugar público debido a que, además de las pruebas impresas consistentes en los volantes, una lona con los logotipos de Movimiento Ciudadano y del independiente presidía el escenario.

Mejores pruebas de la presunta comisión de un delito electoral no puede haber, además de la flagrancia, debido a que la información periodística se recabó en el momento en que ocurrían los hechos y no es producto de una declaración o una investigación posterior.

Veremos si las autoridades electorales, del INE y de la Comisión Estatal Electoral, actúan rápido con un pronunciamiento contundente y medidas cautelares inmediatas, o si siguen enfrascadas en su conveniente marasmo, como para no confrontarse con nadie, no vaya a ser que arriesguen sus cargos.

javier.sepulveda@milenio.com