Panóptico

"Destape" en el PRI, ¿antes o después de Navidad?

En el primer círculo del PRI hay corrientes divergentes en cuanto a los tiempos para dar a conocer el nombre de la candidata o el candidato a la gubernatura de Nuevo León.

Hay quienes opinan que antes del 15 de diciembre deberá estar resuelta la historia más importante al interior de los partidos políticos y que meses después se vuelve también el ejercicio democrático sexenal más atractivo para los ciudadanos: elegir gobernador.

Si esto se adelanta, como ocurrió con el destape prematuro de Natividad González Parás aquel 22 de noviembre de 1996, dará margen para poner en marcha también la operación cicatriz, consistente en el reparto de las candidaturas restantes, siendo la más atractiva la alcaldía de Monterrey.

Con esta fórmula, quienes aspiran y se quedarán en eso, porque la lotería priista no les repartirá nada, les evitará también que dejen sus cargos públicos actuales de manera anticipada e inútil.

La otra corriente afirma que la Navidad y el Año Nuevo pasarán sin novedad en el frente de batalla político, con priistas y panistas sin definir nada aún, tal como ocurrió hace seis años con los partos de Rodrigo Medina y Fernando Elizondo.

Las circunstancias al cierre de 2008 eran distintas. Por el lado del PRI, Abel Guerra presionaba con todo para ganarse la nominación de su partido. Al final, Natividad González Parás impuso a su delfín.

Por el lado del PAN, Fernando Larrazabal peleó hasta el final contra la vieja cúpula de San Pedro y la dirigencia nacional. Al final se impuso el dedazo del entonces presidente Felipe Calderón, jefe máximo del partido, quien designó a Fernando Elizondo.

Hoy las circunstancias parecen sencillas en el PAN, con Margarita Arellanes como precandidata única e invencible al interior y que va por todo en la elección constitucional.

Volviendo al PRI, hay una corriente intermedia inclinada a pensar que por lo menos la o el elegido, será informado pronto de la decisión, pero no se hará pública. Lo sabrán sólo el interesado y el gran dedo elector y se guardarán el secreto hasta enero.

Si esto es así, en su mesa de Nochebuena, la o el candidato, no estará partiendo un pavo, sino repartiendo las candidaturas para diputaciones y alcaldías…  

javier.sepulveda@milenio.com