Panóptico

"El Bronco", a negociar con el PRI y el PAN

Los dos partidos vetados desde la campaña por el gobernador electo, Jaime Rodríguez Calderón, se aprestan a la renovación de sus respectivas dirigencias estatales.

En el PAN ya están inmersos en el proceso electoral interno para el relevo de José Alfredo Pérez Bernal y participan tres candidatos, pese a la evidencia de que los dados están cargados a favor de quien ha sido su secretario general, Mauro Guerra.

Vale decir que en el debate celebrado anoche en la Comisión Estatal Electoral entre los tres aspirantes a la dirigencia albiazul, se notó que Tere García de Madero y Francisco Bustillos van contra la corriente. Sus críticas duras recetadas contra Zeferino Salgado y Raúl Gracia, dejan muy claro de quiénes son las manos que mecen la cuna en el PAN.

En el PRI, el proceso para renovar a su dirigente nacional que ya está en marcha con Manlio Fabio Beltrones como su próximo líder máximo, aceita también la maquinaria para operar en Nuevo León el cambio de Eduardo Bailey, sobreviviente de la campaña de Ivonne Álvarez.

Sin muchas opciones en el tricolor, o lo que quedó de él tras la debacle del pasado 7 de junio, se perfila una terna de alcaldes metropolitanos.

Raymundo Flores, de Apodaca; César Garza, de Guadalupe, además de César Cavazos, de Escobedo, se perfilan como las figuras con la autoridad moral y política para hacerse cargo de la oficina de Arteaga y Pino Suárez.

Si los evaluamos por los números electorales que entregaron en el pasado proceso electoral, el mejor calificado sería el escobedense, en donde el PRI no tuvo problemas para retener la alcaldía, en contraste con Apodaca, donde cada tres años se acorta la brecha con el PAN. De Guadalupe mejor ni hablamos.

En resumidas cuentas, los dos punteros para suceder a Bailey serían Cavazos y Flores. Sólo tres priistas serán consultados para este tema por Manlio Fabio Beltrones antes del 4 de octubre: Rodrigo Medina, Héctor Gutiérrez de la Garza e Ivonne Álvarez.

Para cuando Jaime Rodríguez asuma el cargo, quienes sean los nuevos dirigentes del PRI y el PAN en Nuevo León serán los verdaderos coordinadores de bancada en el Congreso del Estado.

Quiéranlo o no, en los acuerdos con el Poder Legislativo, El Bronco y su equipo tendrán que verse la cara con el PRI y el PAN. No es opcional, son las reglas del juego.

javier.sepulveda@milenio.com