Panóptico

El Bronco y su Informe disruptivo

Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón acudió ayer al Congreso para cumplir con el mandato constitucional de informar el estado del Gobierno. Más que información, fue una provocación.

Sin sorpresas, el coordinador panista José Arturo Salinas se le fue al cuello con el discurso más belicoso y una emoción en el rostro mezcla de mofa y de coraje que le dan el justo color de su mote: La Manzana.

Le había precedido el priista Marco Antonio González, con un mensaje duro, ante los escasos resultados y el regreso de la inseguridad, pero equilibrado, al reclamarle al mandatario la falta de voluntad para forjar una alianza con el Legislativo.

No podía faltar el tema del fraude con las cobijas y hasta el espaldarazo a su precandidatura presidencial, cortesía del diputado Samuel García.

El gobernador, tras escuchar el posicionamiento de los siete coordinadores de las bancadas, dijo que decidió acudir porque así se lo pidió su señora madre, a quien citó en varias ocasiones este jueves 13, el día del Bronco.

Pero más que exponer su informe, Jaime Rodríguez quiso ser disruptivo rompiendo el protocolo y cual si fuera un debate, comenzó la réplica a José Arturo Salinas y Marco González, a quienes, citando a su madre de nuevo, les reclamó su falta de hospitalidad.

Pero Jaime Rodríguez estaba ahí porque quiso. La ley marca que puede simplemente enviar el Informe en tiempo y forma al Poder Legislativo, o acudir ante el Pleno para leer el documento.

No leyó nada, pero sí les pidió a los diputados, quienes escucharon estupefactos la grosería, levantar la mano si estaban de acuerdo en formar una alianza con el Ejecutivo.

En resumidas cuentas, el Primer Informe fue un recuento de lo mismo: las redes sociales son lo máximo; los corruptos irán a la cárcel, hay muchos ahorros en el Gobierno y los protocolos me valen madre.

Lo único nuevo fue la requisa de Ecovía y la clausura de 48 pedreras. Ah, y por la noche la kermés con tecnología del siglo XXI en Pabellón M, generoso aporte (¿a su precampaña?) del magnate inmobiliario Salomón Marcuschamer.

javier.sepulveda@milenio.com