Panóptico

Año Viejo, candidatos nuevos…

Si en el PRI no hubiera tantos precandidatos a la gubernatura, el destape que los priistas y la población en general perciben retrasado en tiempos, no generaría tanta expectativa.

Otro de los motivos que acaparan el interés es que, con toda seguridad, el PAN postulará por primera vez a una mujer, Margarita Arellanes, como candidata a la gubernatura de Nuevo León, mientras en el PRI aún existe la duda sobre si tendrán candidata o candidato.

Además ya no es la época del carro completo, cuando el tricolor podía darse el lujo de marcar la agenda sin riesgos ni problemas.

Como ejemplo, el destape de Alfonso Martínez Domínguez ocurrió en la segunda quincena de diciembre de 1978 para la elección de julio de 1979, en la que compitió contra el panista José Ángel Conchello.

Fue una campaña intensa pero sin riesgos para el priista, quien llegaba a la contienda con toda la ventaja del mantopresidencial de José López Portillo.

El ejemplo contrario ocurrió casi 20 años después, cuando José Natividad González Parás se autodestapó en una conferencia de prensa el 22 de noviembre de 1996.

El presidente de la República era Ernesto Zedillo y eran los tiempos de la famosa sana distancia del PRI, equivalente a dejar que cada candidato se rascara con sus uñas y el resultado fue una derrota en toda la línea.

El candidato a la gubernatura por el PAN fue Fernando Canales, quien obtuvo un triunfo limpio, holgado e inobjetable en su segundo intento, luego de haber sido derrotado por Jorge Treviño 12 años antes, en las elecciones de 1985.

Otro ejemplo es la última elección estatal, en la que Rodrigo Medina se impuso al candidato panista Fernando Elizondo, quien arrancó como favorito por muchos puntos de ventaja.

Este 2015 viviremos unas elecciones sin precedente y lo que las hace diferentes es la participación de las mujeres, no sólo porque llegan con la garantía de la paridad de género para Congreso y cabildos, sino porque también estarán buscando la máxima posición estatal.

Esta vez no hay sana distancia presidencial con el PRI y si bien el PAN ya no está en Los Pinos, ha aprendido lo necesario para hacer campañas y ganar elecciones sin problema.

En resumidas cuentas, la moneda está en el aire para este 2015 en Nuevo León.

javier.sepulveda@milenio.com