Panóptico

Animales, olvidaron su ley…

Sí, hay que dirigirnos a nuestros hermanos de las otras especies para recordarles que no existe una figura legal que los proteja. Mientras tanto, los psicópatas seguirán cometiendo este tipo de agresiones contra seres vivos indefensos.

Mientras tanto, el proyecto para crear la ley de protección animal, que en los últimos meses acumula cuatro iniciativas para enriquecer el texto final, sigue archivada en las burocráticas comisiones del Congreso del Estado.

Suben sólo las iniciativas urgentes, las que tienen que ver con la supervivencia política de los partidos y con el interés de los funcionarios que comparten el gobierno.

La muerte de Torito, el perro de raza Pug que fue encontrado en Guadalupe con quemaduras graves infligidas por algún psicópata que seguramente también es capaz de asesinar personas, conmocionó a la sociedad de Nuevo León.

El caso del indefenso perro ha sido uno de los temas virales en las redes sociales esta semana y tras su muerte el martes por la noche, ayer estuvo por muchas horas como la nota más leída en el portal de noticias de Milenio.com en Monterrey.

Muchos se preguntarán el porqué de estas reacciones masivas en solidaridad con un perro que nunca conocieron. Tal vez la respuesta esté en la infancia de todos, cuando nuestras primeras figuras de identificación o de juego fueron un perro o un gato, incluso para quienes crecieron en granjas y ranchos, una cabra, un cerdo, una vaca o un caballo.

Por eso duele tanto ver agonizar a un perro al que alguien le prendió fuego, o a un caballo atropellado con las patas fracturadas para el que no hay otra salida que el sacrificio humanitario, porque nos remite a recuerdos sepultados, casi olvidados de la primera infancia, cuando era más importante salir a jugar con las mascotas propias o ajenas antes que comer o dormir temprano.

Pero duele más que no exista una ley que sancione y prevenga estas conductas psicopáticas de tortura y maltrato a los animales.

Si la legislación de la materia estuviera vigente, hoy la autoridad estaría sobre la pista del o los sospechosos de asesinar a Torito, pero los diputados no se dieron el tiempo suficiente.

Y como sociedad, seguiremos siendo el reflejo de cómo tratamos a nuestros animales…

javier.sepulveda@milenio.com