Panóptico

Ampliar la UANL, o más universidades públicas…

Patricia y Fernanda (nombres ficticios) egresaron de una preparatoria privada de Guadalupe y presentaron el examen de admisión para facultades de la Universidad Autónoma de Nuevo León. La meta de ambas era la Facultad de Psicología.

Las dos pasaron la prueba, pero por no haber estudiado la prepa en la UANL, les cobraron 10 mil pesos por su categoría de foráneas, sin contar la inscripción en Rectoría y luego la cuota interna de la facultad. Es una historia recurrente de un filtro injusto.

La periodista Daniela Mendoza Luna abordó el tema de los estudiantes rechazados por la universidad pública ante la falta de cupo en sus preparatorias.

Desvela una añeja crisis en el sistema de educación media superior. Desde la eliminación del pase automático a preparatorias de la UANL a principios de los noventa, faltan pupitres en el nivel de bachillerato, pero también en educación superior es un problema grave.

De acuerdo al abanico que ofrece el subsecretario de Educación Media Superior y Superior de la Secretaría de Educación, Jesús Alberto Almaguer, los rechazados de la universidad pública no representan un problema porque tienen opciones como el Conalep, Cebetis, la Universidad Emiliano Zapato, el Cedart o similares.

Lo doloroso es que al concluir su bachillerato en esas escuelas, muchos terminan en universidades patito porque, otra vez, la UANL los rechaza. Y si los acepta les cobra 10 mil pesos.

Este año son 19 mil los egresados de secundaria que no tuvieron entrada en la UANL y deberán conformarse con las otras opciones.

Hay quienes, como el ex rector Luis Eugenio Todd, proponen abrir más universidades públicas que alivien la carga de nuestra querida Universidad.

Por lo pronto, para el rector Jesús Áncer la salida más inmediata es construir nuevas aulas en las 29 preparatorias y 26 facultades de la UANL.

Dicen los profesionales de la salud que para curar a un enfermo debe haber conciencia de enfermedad, pero sobre todo propuestas de solución.

Da gusto escuchar del rector de la Máxima Casa de Estudios su primera propuesta. La pregunta es si habrá recursos suficientes para ponerla en práctica cuanto antes.

javier.sepulveda@milenio.com