Antena

La ola "Kirchner" ronda México

La relación entre gobernantes y medios de comunicación no siempre es fácil, porque, en muchos momentos, los funcionarios de Estado no entienden que los medios tienen como una de sus misiones orientar, a través de la información y la opinión, a los ciudadanos para que estén al tanto del actuar gubernamental.

Los medios tienen que ocuparse de la cobertura informativa sin mirar los hechos desde un solo punto de vista, sino, más bien, consultar diferentes fuentes y aceptar que las posiciones pueden ser divergentes.

Por desgracia, en América Latina no ocurre esto con gobiernos de izquierda.

El caso emblemático es Argentina, que si bien el gobierno de Cristina Kirchner gana el proceso legal a El Clarín, la Corte de ese país establece con acierto en su sentencia que “la función de garante de la libertad de expresión que le corresponde al Estado queda desvirtuada si por la vía de subsidios, del reparto de la pauta oficial o cualquier otro beneficio, los medios de comunicación se convierten en meros instrumentos de apoyo a una corriente política o una vía para eliminar el disenso y el debate plural de ideas”.

De ahí que se vean con escepticismo y frialdad iniciativas de ley convergentes que se han presentado en la Cámara de Diputados por el PRD y en Senado por PAN-PRD. En ambos casos la ola del pensamiento Kirchner se deja ver con facultades discrecionales al Ifetel, propuestas estatistas y contrarias a las prácticas internacionales.

Lo que es la vida: el anterior gobierno intentó rebasar por la izquierda para corregir las desigualdades que hay en el país, pero no lo logró; ahora la izquierda está construyendo su camino para rebasar a la derecha (PAN) y al centro (PRI) en la disputa del poder a través de proyectos legislativos en materia de medios que buscan ir armando un bloque pro izquierda.

Pero no solo eso, impone pugnas de tipo ideológico, tales como la “democratización contra los monopolios” o bien “que paguen más los ricos para apoyar a los pobres”; nada más falso puede haber, y el tiempo mostrará que es simplemente la lucha por el poder.

No es cuestión de asustarse, ya veremos quién gana.