Antena

Reforma y medios públicos

La discusión de la reforma en telecomunicaciones y radiodifusión ha entrado en su etapa de análisis en el Senado; la semana pasada fueron escuchadas decenas de voces de empresas, especialistas y organizaciones civiles.

Al ir analizando con detenimiento el proyecto enviado por el Ejecutivo federal, ciertos grupos se han manifestado en contra, al señalar que hay un pleno olvido de los medios públicos.

Este tema puede ser abordado desde diferentes ópticas. La principal preocupación de los medios públicos, que no son otros que los manejados por un gobierno, radica en la falta de recursos para poder financiar —sobre todo— la parte de las nuevas tecnologías, en virtud de que en los presupuestos asignados se ignora este rubro.

La reforma constitucional fue muy clara en los principios que deben seguir los medios públicos: independencia editorial, transparencia y rendición de cuentas, defensa de contenidos, pleno acceso a la tecnología y autonomía de gestión financiera, entre otros.

Si alguien esperaba que la denominada ley convergente vendría a normar los medios públicos, estimo que se equivocó; la reforma constitucional es meramente declarativa en cuanto a los principios que deben guiarlos, mas no impone una obligación al Legislativo de normarlos. Peor aún, hay quienes erróneamente piensan que la Ley del Sistema Público de Radiodifusión de México los regula.

Se debe partir de la base de que es necesaria su existencia y que son la otra opción ante los contenidos privados, por lo que se requiere encontrar la fórmula de apoyarlos. Se podrá decir que una buena parte de estos medios públicos son oficialistas y que solo atienden al gobernante en turno, pero hoy en día hay ejemplos de este tipo de medios, que, sin dejar de ser de gobierno, se abren a voces divergentes.

El reto para los medios públicos está en buscar guiarse en los principios que les marcó la reforma constitucional y con base en los hechos buscar en los congresos federal o locales el apoyo de mayores recursos, ya los patrocinios son una opción adicional, pero en su real transformación editorial y programática está la clave de que sigan adelante.

jogomez18@gmail.com