Antena

La radio sí suena

A nadie debe sorprender que los radiodifusores comerciales, agrupados en la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión, estén tomando posturas más enérgicas ante una serie de problemas que enfrentan.

De ahí que la etiqueta #NosOyenPeroNoNosEscuchan sea más que atinada. ¿De qué sirve una consulta pública o entregar información a la autoridad si de antemano ya tomó su decisión?

La reducción de 800 a 400 Mhz en la banda de FM, licitar nuevas frecuencias en plazas en las que no existe viabilidad, ignorar por completo a las estaciones de AM, variar su postura en el pago de la contraprestación por el refrendo de una concesión, y, de paso, prometer y no cumplir, hace que hoy en día el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) se encuentre en la mira de los radiodifusores.

Además el Ifetel ha sido tibio en apoyar a la radio tradicional como en el impulso a la radio digital o el chip en celulares para captarla, ello a pesar de que el avance tecnológico ha traído consigo la radio satelital, Spotify o Pandora, que con condiciones más favorables, tienden a competirle el mercado.

Por lo anterior, en los últimos ocho meses los industriales de la radio le han expresado al Ifetel, de manera documentada, sus puntos de vista, pero al final del día, nada: la autoridad no ha entendido las razones técnicas, jurídicas y económicas expuestas.

Por todo ello surge la incógnita: ¿acaso es una estrategia del Ifetel para debilitar la radio —rumbo a 2018— y hacerla depender de la publicidad gubernamental, con su respectiva consecuencia editorial?; es solo una pregunta que surge de una autonomía otorgada que se comienza a cuestionar desde el Congreso. Al tiempo.

Mientras, la radio suena y se deja sentir.

jogomez18@gmail.com