Antena

“Se busca por robo”

Entre las pocas cosas que el Ifetel ha hecho por el bien de la radio está el combate a las estaciones ilegales, también llamadas piratas; es decir, aquellas que operan sin autorización oficial y cuyos efectos negativos son graves. Cometen un delito federal; han sido utilizadas para actos delictivos; afectan al erario, pues no pagan impuestos; perjudican con interferencias y venta de publicidad a las estaciones legales; y transgreden el sistema político-electoral, al ser utilizadas en beneficio de candidatos y partidos, sobre todo de izquierda.

Es un problema cíclico que se ha combatido desde la década de los 90, con la coordinación de varias dependencias federales (Segob, SCT, Sedena y PGR); sin embargo, fueron toleradas durante los gobiernos panistas, incluso recibían ayuda oficial para "regularizarse".

Ahora el Ifetel tiene en marcha la campaña "Se busca por robo"; sin embargo, la Asociación Mundial de Radios Comunitarias se sintió aludida por el mensaje "transmitir desde una estación de radio sin concesión es un delito", reconociendo así que, en buena parte, son algunos de sus simpatizantes los que operan esas instalaciones.

Hoy se sienten agredidos en Tlaxiaco, Oaxaca, pues la PGR desmanteló cuatro estaciones ilegales, pero subsisten otras que convocan a marchas contra estas medidas y transmiten spots del gobierno federal (crédito joven, horario de verano) o del Senado. ¿De dónde toman o quién les da la propaganda gubernamental?

No se vale que frente al actuar de la autoridad se busque intimidar con denunciar una supuesta violación a los derechos humanos, como tampoco se vale la regularización de quien actúa fuera de la ley. No a las emisoras ilegales.

jogomez18@gmail.com