Antena

Un Ifetel de altibajos

A un año de la constitución del Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) se puede afirmar que su actuación no ha sido constante ni consistente, pareciera que transita en la montaña rusa, donde tiene subidas y luego bajadas; muestra unas acciones muy aplaudibles y otras sumamente cuestionables.

Por ejemplo, en estos días está cayendo en el juego de los concesionarios de uso social, en particular las estaciones comunitarias, que a su vez están usando a las indígenas. Nadie puede negar, respecto a estas últimas, que la Constitución es benevolente con los pueblos indígenas, lo cual es congruente.

Pero con la reforma constitucional de 2013 en telecomunicaciones y radiodifusión, por presiones de la izquierda, lograron inmiscuirse las radios comunitarias; el por qué de la aseveración anterior, por su forma de organización y en la que operan, las radios comunitarias suelen identificarse con liderazgos sociales y partidos afines a la izquierda, con la intención de crear una red política de difusión, más que cumplir la función social de la radiodifusión.

En Latinoamérica se han dado situaciones alarmantes por casos de medios comunitarios que en realidad son aparatos de comunicación alineados a movimientos políticos, grupos de interés e incluso organizaciones clandestinas, basta investigar los casos en Ecuador, Chile, Argentina, Uruguay o Venezuela.

En nuestro país, a mediados de la década de los 90 comenzaron a proliferar de manera orquestada una serie de estaciones sin concesión o permiso, sobre todo en el sur del país.

Durante los gobiernos panistas (2000-2012) aumentó el número de estaciones sin concesión o permiso que fueron consideradas comunitarias. En esos años la Asociación Mundial de Radios Comunitarias estableció un diálogo permanente con el gobierno federal para buscar su regularización.

No es casual que hoy hagan plantones frente a las oficinas del Ifetel y ejerzan presión, al grado de que ya se instalaron mesas de trabajo, según esto conforme al artículo 85 de la nueva ley. Esperamos que el Ifetel se imponga como autoridad y no se doblegue ante asociaciones que se caracterizan por ser chantajistas. De ahí que hablemos de una autoridad de altibajos.

jogomez18@gmail.com