Antena

INE: de árbitro a policía

A tres semanas de la elección y en plena Liguilla del futbol mexicano, no se entiende la disparidad de criterios entre el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral en un asunto que no tiene mayor ciencia: que una empresa comercialice vallas en estadios de futbol.

Por un lado, el INE impone requerimientos a las empresas que comercializan vallas en los estadios y a las propias televisoras, con una serie de cuestionamientos inquisitorios al tratar de encontrar una prueba irrefutable de que hay colusión entre televisoras y empresas comercializadoras.

Si bien es cierto que el INE debe seguir un procedimiento derivado de una queja, se está excediendo en las formas al requerir la información.

Pese a ello, televisoras y empresas comercializadoras han dado respuesta, al reiterar que son negocios distintos y que no hay contubernio entre lo que se anuncia en valla estática y las tomas de la televisión.

Pero entre jueves y viernes, el INE tuvo dos sorpresas: una, que el Tribunal Electoral le ordenó realizar lo pertinente para que las empresas que venden publicidad virtual en los estadios se abstengan de difundir propaganda político-electoral en esas justas deportivas.

La segunda, que en el partido Guadalajara contra Atlas el Instituto Electoral de Jalisco se anunció en las vallas del estadio Omnilife. Veremos cómo actúan las autoridades electorales.

Ya el sábado, la Comisión de Quejas del INE sesionó para acatar lo resuelto por el tribunal.

El hecho es que semana a semana estamos ante criterios diferentes.

Así o más incertidumbre.

jogomez18@gmail.com