Antena

A la Corte de nuevo

Nada fácil resultará para la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolver la controversia constitucional presentada por el Poder Ejecutivo federal para “defender el respeto a las facultades del Instituto Federal de Telecomunicaciones”, pero también, deberá analizar y discutir la posible violación al derecho de autor.

La SCJN ha venido construyendo recientemente un “bloque de constitucionalidad” que reconoce y protege los derechos humanos, consagrados en diversos tratados internacionales firmados y ratificados por México. Así las cosas, las normas jurídicas de derechos humanos deben ser interpretadas, invariablemente, en el sentido que ofrezcan a los gobernados la protección más amplia (principio pro persona), tal y como lo ordena el propio artículo 1 constitucional.

Ya de manera preliminar se ha venido señalando desde que se publicó la reforma constitucional en telecomunicaciones, que diversos derechos fundamentales podrían verse afectados por la reforma y, por ende, motivar litigios.

Así, derechos fundamentales como la libertad de expresión y de manifestación de ideas, el derecho a la información, el derecho de igualdad ante la ley, el derecho al debido proceso y a una defensa adecuada a través de recursos o medios de defensa asequibles y efectivos, el derecho de propiedad (respecto de propiedad intelectual, derechos económicos y morales de autor), la libertad de trabajo, entre otros, podrían ser el detonante de conflictos legales.

De esta manera, Dish, con su ambición e interpretando la reforma constitucional a su modo, toma unas señales radiodifundidas y convierte en tema central el must carry y el must offer, cuando son la competencia, la declaración de preponderantes y la regulación asimétrica.

Es de entenderse su estrategia distractora, en virtud de su alianza con Telmex, pero mayor descaro es utilizar en promocionales algunas partes del discurso del Presidente para justificar sus acciones y, peor aún, salir con un anuncio populista de que el futbol es de todos y que se podrá ver el Mundial gratis. ¡Caray!, ni a Nicolás Maduro se le hubiera ocurrido.

Para la SCJN no es un asunto cualquiera, en su balanza tendrá que equilibrar derechos humanos y facultades de órganos.

jogomez18@gmail.com