Los retos de la Zona Metropolitana Laja-Bajío

“Esto es lo que veo en toda esta

 gran ciudad - personas que trabajan

 juntas para hacer de ella un mejor

 lugar para vivir, criar a los niños,

crecer y realizar sus sueños.”

Thomas Menino.

Político norteamericano refiriéndose

a Boston.

EL 2 de septiembre del 2010, el Gobernador del estado de Guanajuato, el Secretario de Gobierno, el Secretario de Desarrollo Social y Humano, el Director General del Iplaneg y los nueve municipios involucrados firman el Convenio para la Constitución de la Zona Metropolitana Laja–Bajío, este evento marca un parteaguas en la vida y destino de los municipios de Apaseo el Alto, Apaseo el Grande, Celaya, Comonfort, Cortazar, Santa Cruz de Juventino Rosas, Tarimoro, Villagrán y Jaral del Progreso.

El primer reto que afrontan estos municipios incumbe por igual a autoridades que a ciudadanos comunes y es el poder empezar a hablar un nuevo lenguaje y sentirse parte de un nuevo territorio más amplio, diverso y con un mayor potencial. El nombre elegido por cierto quizá no ayude mucho a crear una nueva identidad metropolitana, decir que ahora soy laja-abajeño por ejemplo puede sonar un poco extraño, por lo que es muy probable que el tamaño y magnetismo de Celaya predomine como sucede con la ciudad de León en la Zona Metropolitana del mismo nombre. Habrá que renunciar a la visión localista para insertarse en un contexto más amplio: lo que es bueno para la metrópoli será bueno para cada uno de los municipios. La formación del Consejo Metropolitano con una fuerte presencia ciudadana es fundamental para dar forma, prioridades y continuidad a los proyectos metropolitanos.

Indispensable desde luego entender que no existe metrópoli si no existe una red de movilidad integral que conecte a cada municipio con Celaya y entre sí, como un sistema circulatorio que da vida a la zona y permite a cualquiera ir de un lugar a otro de una manera segura, eficiente, digna y accesible. Las magníficas carreteras existentes deberán complementarse con ciclovías seguras que permitan los traslados en bicicleta entre las comunidades y las cabeceras, así como instalar los paraderos con modalidades de infraestructura de acuerdo a su actividad, en los que sea cosa corriente poder dejar las bicicletas a buen resguardo en cualquiera de ellos como parte del servicio de transporte en toda la Zona. Inminente la realización de un estudio de movilidad metropolitana que reorganice el transporte urbano en los nueve municipios y defina la pertinencia o no de un sistema Bus RapidTransit (BRT, por sus  siglas en inglés) en Celaya similar al de León al cual se integren las rutas alimentadoras, estas con las rutas urbanas de cada uno de los municipios y, a través de ciclovías, con todas las comunidades, de tal modo que alguien que viva en una comunidad pueda salir en bicicleta de su casa y dejarla en el paradero más cercano para tomar un autobús que lo conecte con una red de transporte público que cubra toda la Zona Metropolitana utilizando un solo sistema de pago. La liberación de las vías del tren al concluir el ferro-férico son ideales para instalar sendos parques lineales con preferencia en la movilidad pública, peatonal y ciclista sobre el automóvil.

El impulso que ha tomado el corredor industrial aunado al crecimiento natural de la población presenta un reto mayúsculo de desarrollo en lo educativo, lo urbano y de vivienda, mismo que deberá responder a las premisas de densificación dentro de las ciudades. Se presenta una oportunidad de oro para los desarrolladores de romper con una estrategia fallida de expansión urbana por otra de densificación que permita a los trabajadores vivir dentro de las ciudades.

Con la instalación de dos parques industriales, Amistad en la carretera a Salvatierra y Cuadritos en la salida a San Miguel de Allende se abren grandes oportunidades de generación de empleos y de nuevos negocios.

La proximidad con Querétaro presenta retos a la vez que oportunidades interesantes compitiendo por el gran mercado de los ejecutivos con alto poder adquisitivo nacionales y extranjeros que fruto del boom automotriz están llegando a la zona y, para quienes esta zona debe representar una opción atractiva. La proximidad con San Miguel de Allende con todos sus atractivos puede jugar una carta a favor en la decisión del lugar de residencia de este espléndido mercado.

Tenemos ante nosotros el reto formidable de construir comenzando con el pie derecho una importante zona metropolitana que contenga un diseño urbano sustentable, en donde la densidad se conciba como un concepto imprescindible, el consumo de energía, el manejo del agua y los residuos como elementos de sustentabilidad, la movilidad como componente integrador y de competitividad, la cultura y la educación como palanca del desarrollo y la equidad y el impulso hacia la creación de una gran ciudad humana que revitalice los espacios públicos y refleje nuestros valores, proporcione un sentido de pertenencia y le dé forma a nuestras aspiraciones y a la realización de nuestros sueños.

* Presidente del Iplaneg

 javier.hinojosa@me.com