El derecho de Belén

“Toda persona tiene derecho a caminar

de un extremo a otro de la ciudad en

espacios seguros y hermosos. Todo el

mundo tiene derecho a ir en transporte

público.”

Richard Rogers, Arquitecto inglés

Es posible que algunos de mis lectores recuerden un artículo que escribí a principios del año pasado titulado “El sueño de Belén” en el que describo las peripecias de una madre joven para llevar a sus dos hijos pequeños a tiempo a la escuela y regresarlos a casa después de clases en el caro, peligroso, descortés e ineficiente servicio de transporte público que se ofrece en los Pueblos del Rincón, no muy distinto por cierto de lo que sucede en la mayoría de los municipios del estado; y como pudo ella exponer ante las autoridades de ambos municipios su epopeya cotidiana para trasladarse de un lado a otro de la ciudad, pidiéndoles hicieran algo para lograr un servicio más eficiente, puntual, seguro, digno y económico.

Les informo que la quejas de Belén cayeron en tierra fértil, en una muestra de voluntad política ambos Ayuntamientos aprobaron por unanimidad la semana pasada la integración del Sistema Integral de Transporte Intermunicipal (SITI), un logro espectacular y significativo considerando la secular rivalidad que ha existido entre San Francisco y Purísima, el hecho de que las administraciones actuales sean de colores diferentes y la cautela paralizante con la que tradicionalmente se aborda este tema producto del temor a los empoderados concesionarios.

Se propone para el 10 de octubre de este mismo año la instalación del Consejo Consultivo Ciudadano con representación de ciudadanos y autoridades de ambos municipios, en donde es de esperar que algunos usuarios como Belén tengan un asiento en el Consejo ya que son ellos la razón de ser de todo este esfuerzo,  y poco después deberá quedar debidamente instalado el Consejo Directivo cuya primera tarea será la de revisar y aprobar un reglamento para un transporte que contemple principalmente los siguientes puntos:

1.- Trabajar como una sola ciudad conurbada.

2.- Integrar a las comunidades como parte de la ciudad.

3.- Fijar una sola tarifa para ciudad y comunidades sin pago extra por transbordos o distancias, utilizando tarjetas de pre-pago sobre el modelo de un tiempo determinado para hacer el viaje.

4.- Poner en marcha una sola coordinadora que opere el sistema presidida por el Consejo Directivo.

5.- Observar las concesiones sobre el modelo de pago por kilómetro recorrido.

6.- Dividir la estrategia de movilidad para que los permisionarios pongan camiones y  choferes, mientras que los municipios brinden los paraderos, los encierros y la mejora de las vialidades necesarias.

7.- Unificar la imagen del transporte con un solo estilo de camiones y paraderos que permitan tomarlo como patrón para  el resto del estado.

El llevar a cabo los puntos anteriores permitiría ser punta de lanza para iniciar a nivel estatal un cambio radical en la forma de abordar un tema tradicionalmente relegado y menospreciado y que sin embargo tiene una incidencia profundamente negativa en la vida cotidiana de millones de guanajuatenses.

Hay que considerar que la cantidad de dinero recaudada por los concesionarios del transporte público en muchos casos sobrepasa la de los ingresos municipales por concepto de predial y que si esto ha sido posible en los pueblos del Rincón salvando todas las dificultades mencionadas, debería ser mucho más sencillo para todos los municipios que de manera independiente y apoyados por el Iplaneg pueden empezar por contratar una agencia especializada a fin de poner orden en la integración y distribución de las rutas, la disposición de los paraderos, la implementación de sistemas de pago por kilómetro, aplicando reglas de sentido común que deriven en una mejora y profesionalización del servicio.

Eventos como éste renuevan mi fe en la participación ciudadana, me confirman la importancia de involucrarnos en los problemas que nos aquejan para trabajar de la mano con las autoridades en su solución y la mejora de las condiciones de nuestra vida en la ciudad, enriquecen nuestro papel como ciudadanos-patrones que exigimos a las autoridades electas resultados tangibles y me recuerdan que la política no es para encumbrar personajes o permitir que unos cuantos se beneficien de los privilegios que otorga el poder, sino para escoger a los mejores ejecutivos para garantizar que los impuestos pagados con nuestro esfuerzo y sacrificio se conviertan en bienestar y funcionalidad para todos. Todo esto es un derecho inalienable, no tiene porque tratarse de un sueño.

Presidente del Iplaneg

javier.hinojosa@me.com