Por una ciudad sin semáforos

“Hace tres años vine ante ustedes a ridiculizar las rotondas... estaba equivocado, desde entonces he visto la luz, he puesto en orden mis ideas y ahora les digo: He visto el futuro urbano y su nombre es: Rotonda”.

Bob Dayer, Akron Beacon Journal, Junio 17, 2005

 

¿Quién no se ha quedado parado en un semáforo viendo que nadie pasa en ninguna dirección preguntándose si esa es la mejor manera de controlar el tráfico?

Con anterioridad tratamos este tema,(1) quisiera compartirles algunas cosas que he aprendido al respecto.

Europa y particularmente en el Reino Unido cuentan con una añeja tradición de cruceros con rotondas, no así en los Estados Unidos en donde cada año mueren 7 mil personas y cerca de un millón resultan heridas en accidentes en cruceros. En México y en Guanajuato las “glorietas” agonizan dando lugar a selvas de semáforos que son la pesadilla cotidiana de todos los conductores.

Sin embargo las cosas están cambiando rápidamente. Si escribes en el buscador la palabra “RoundaboutsUSA” (2)te encontrarás un sitio con más de 2 mil artículos que hablan de instalaciones de rotondas en lugar de semáforos en carreteras y calles en prácticamente todas las ciudades de Estados Unidos, les comparto algunos extractos reveladores:

De acuerdo al Departamento Federal de Transporte de los Estados Unidos las rotondas son más seguras que los cruceros tradicionales reduciendo en un 90% las muertes, en 76% las lesiones y en 35% los choques.

El Departamento de transporte de Oregon menciona que, en las rotondas las velocidades en general se reducen drásticamente, y hay mucho menos “puntos de conflicto” tanto para autos como para peatones y ciclistas. Paralelamente estiman que, en muchos casos el costo de poner semáforos es muy similar al de construir rotondas, la gran diferencia es la seguridad, las rotondas son significativamente más seguras.

Un editorial en Minnesota cita que, si bien se hacen esfuerzos para hacer los autos más eficientes en su consumo de combustible, no sucede lo mismo para que calles y carreteras sean también más eficientes. El mayor consumo de combustible de los autos es cuando paran y arrancan. Con una rotonda, los conductores reducen la velocidad, buscan su espacio, entran en la rotonda y la dejan atrás, las más de las veces sin pararse por completo.

En un artículo de la ciudad de Saratoga señalan, adicionalmente a las ventajas en seguridad, flujo de tráfico y eficiencia de combustible el hecho de que son más estéticas, requieren menos mantenimiento y funcionan aún durante los apagones.

Da la impresión de que en el vecino país se ha desatado, más allá de la moda, una “Rotonditis aguda” con efectos muy positivos: en el estado de Washington se han instalado más de 150, en la ciudad de Carmel Indiana una ciudad ícono por este concepto, con una población de tan solo 80 mil habitantes se han instalado 50 y decenas de ciudades están instalando muchas más cada día.

Como en el caso de las calles peatonales exitosas que en principio fueron criticadas y cuestionadas con expresiones de !Sobre mi cadáver!(3) y posteriormente aceptadas con la misma pasión cuando intentaban regresar los autos a la circulación, así ha pasado con las rotondas en prácticamente todos los cruceros en los que se han colocado, después de una oposición inicial, una vez instaladas su funcionalidad hace que su aceptación sea prácticamente unánime.

Una parte importante del éxito de una rotonda radica en un diseño adecuado. En los innumerables videos, fotos y literatura que he consultado en torno a este tema he encontrado algunos patrones clave:

La entrada a la rotonda debe obligar al conductor a reducir la velocidad y girar a la derecha para esperar su turno en el acceso.

La salida debe ser lo más recta posible facilitando el desahogo de la misma. (Estas dos condiciones le dan a las rotondas la forma de un remolino o espiral)

Los cruces peatonales se ubican a unos 5 o 7 metros antes de la rotonda con un camellón al centro que permita cruzar la calle en dos tiempos.

Hay que destinar un grueso anillo alrededor del círculo central, diferenciándolo con color y textura del arroyo principal de manera que otorgue a autobuses, tráilers y vehículos grandes suficiente espacio para ser invadido y navegar cómodamente dentro de la rotonda.

Adicionalmente es indispensable involucrar a la población y a los líderes de opinión en la comunicación de las bondades de los proyectos y la toma de decisiones a fin de atenuar la oposición natural al cambio de paradigma.

Se han celebrado a la fecha 4 Conferencias Internacionales sobre Rotondas. Los departamentos de transporte en los Estados Unidos adoptan las están adoptando de manera creciente. Una empresa llamada Transoft solutions ha desarrollado un ingenioso y práctico software llamado “Torus” específico para el diseño y planeación de todo tipo de rotondas(4) y otra más de nombre PTV Group desarrolló el “PTV Vissim”, un simulador de tráfico que permite probarlas virtualmente de acuerdo a los datos reales de tráfico(5).

A la luz de toda esta tecnología e información debemos pugnar por que nuestras autoridades, planeadores y departamentos de tráfico, transporte y obra pública se empapen de esta tecnología de sentido común, asistan a las Conferencias Internacionales sobre rotondas, compren y aprendan a usar el “Torus” y el “PTV Vissim” y se pongan a rediseñar las glorietas pobremente planeadas, rescatar aquellas tristemente liquidadas o semaforizadas y transformar las intersecciones peligrosas y conflictivas en rotondas funcionales, bellas, seguras y sustentables, haciendo de Guanajuato un estado moderno y con identidad, pionero en la implementación del futuro y permitiendo de paso que nuestra vida sobre el asfalto sea más fluida y llevadera.

javier.hinojosa@me.com

www.javierhinojosa.mx