Guanajuato… tenemos un modelo de solución.

“Toda ciudad que pretenda ser parte del siglo XXI debe tener

la educación como uno de sus principales retos. Una ciudad

educadora es la que entiende la educación en un sentido

amplio, como una herramienta de transformación social

que haga a sus ciudadanos parte del mundo y los equipare

en oportunidades de conocimiento y desarrollo.”

Sergio Fajardo, gobernador de Antioquia, Colombia

Después de escribir el artículo “Los niños de Guanajuato” he estado repasando las muchas acciones que se han hecho, o estamos haciendo en Guanajuato, en México o en casos que conozco en el mundo para resolver el gran problema que está en el vértice del atraso y las desigualdades del estado. Sé que la Secretaría de Educación de Guanajuato tiene un buen número de iniciativas y programas orientados a afrontar estas problemáticas a las que se les está dando puntual seguimiento con resultados positivos, conozco decenas de patronatos y fundaciones ciudadanas dentro y fuera del estado que, de manera admirable y altruista, atienden con eficacia colonias, comunidades, barrios o escuelas en zonas marginadas,  Recuerdo programas como el de la “Revolución tranquila de Quebec” en los 60 que permitió a su sociedad ponerse  en pie de igualdad con el resto de la sociedad norteamericana. Sin embargo ningún ejemplo tiene la fuerza y la contundencia de resultados en un entorno muy similar al que vivimos como el que encabezó Sergio Fajardo en Medellín, quien en tan sólo cuatro años logró cambiar el rostro de la ciudad más violenta de América y la forma de hacer política con una intervención integral apuntada a vencer las inmensas desigualdades sociales que caracterizan a las ciudades no sólo de Colombia sino de toda la América Latina.

Fajardo modela un “Índice de Desarrollo Humano” en torno al cual, de manera transparente, prioriza las inversiones definiendo dónde se debe invertir de manera que se trabaje en el lugar que se necesite, sin hacer concesiones a intereses privados, teniendo claro el precepto de que los dineros públicos son sagrados y poniendo en cada proyecto todas las herramientas del desarrollo necesarias para lograr un impacto significativo en la calidad de vida de las personas.

Atendiendo a la gran cantidad de jóvenes y niños que buscan que la ciudad los tome en cuenta, nacen programas como Jóvenes con Futuro y Buen Comienzo, que pone atención directamente a las necesidades de cada sector marginado: estudio y capacitación para el empleo en el caso de los jóvenes y atención nutricional y educativa para los niños de 0 a 6 años.

Es tal la confianza que genera dentro de la sociedad que logra del sector privado tal vez la más grande donación en la historia del país: el equivalente a 15 millones de dólares para adquirir la sede del Colegio San José de la Salle, uno de los más tradicionales de la ciudad, 14 hectáreas de excelentes condiciones para la educación que ahora son una nueva sede del Instituto Tecnológico Metropolitano y que recibirán alrededor de 7 mil estudiantes de estratos bajos que tienen una nueva oferta para avanzar en su formación.

Ganando la elección municipal con amplísima ventaja y sin compromisos con ningún grupo o partido escoge a la mejor gente sin importar su procedencia para conducir la gestión municipal basándose en tres conceptos: la capacidad gerencial, la participación ciudadana y la defensa del interés público. Ahora como gobernador está replicando los magníficos resultados que obtuvo en Medellín del 2004 al 2007 en todo el departamento de Antioquia.

Este es un testimonio vivo de acciones integrales basadas en transparencia, participación, cultura y observatorios ciudadanos, mejora de la educación, ciudades seguras y la creación de espacios públicos como sitios de igualdad social, convivencia e integración.

A 10 años del inicio de esta revolución y habiendo tenido a Fajardo en nuestro país varias veces platicándonos sus exitosas y ampliamente documentadas experiencias, aquí en Guanajuato debiéramos ser capaces de seguir su ejemplo dejando para más adelante la construcción de costosísimos puentes y bulevares para en su lugar, de manera decidida y resuelta, intervenir las zonas marginadas donde viven los niños de Guanajuato que constituyen hoy el verdadero futuro de nuestro estado.

Presidente del Iplaneg

javier.hinojosa@me.com