Ekos

Y marzo otro poco

Durante las últimas semanas, el clima se ha situado como el tema central de la vida pública. Primero las tolvaneras azotaron el Valle de Toluca y de México, acompañadas de un inusitado frío y una atmósfera transparente; después, en pocas horas, pasamos al calor y a la contingencia ambiental que hacía 14 años no sufría el centro del país.

Sin duda, nadie lo puede negar, el cambio climático se manifiesta de manera cotidiana. Ante esta realidad, espacios geográficos como los que ocupan el Estado y la Ciudad de México, en donde vivimos más de 25 millones de personas, deben, como bien señaló el Presidente Enrique Peña Nieto, tomar decisiones de fondo para enfrentar los retos que acarrean estas inestables condiciones climáticas. Desde los árboles y espectaculares derribados que dificultan la movilidad, hasta los problemas de salud que estas condiciones conllevan, la vida de millones de personas está cambiando rápidamente.

Los temas de las grandes ciudades, en cuanto al reto que significan para las políticas públicas, están enfocados a poner en la balanza el destino de los desechos sólidos, la distribución del agua, el quién contamina y por ende cómo se asumen los costos de estos problemas cuando llegan los momentos de crisis. Por ello, esta semana que terminó tendría que ser, como lo mencionó el gobernador Eruviel Ávila, un motivo de reflexión para generar espacios de coincidencia, en donde los beneficiarios debemos ser los ciudadanos que vivimos en el centro del país.

Los problemas ambientales no reconocen fronteras, y obligan a reconocer que nos necesitamos los unos a los otros, como mencionó nuestro gobernador; resolverlos implica no echar culpas, sino ponernos a trabajar entre las entidades involucradas. Conjuntamente, el reto está en dimensionar el tamaño del desafío: es inadmisible ver ciudadanos que hacen caso omiso de las medidas tomadas, y peor aún, escuchar gente que comenta que la situación que vivimos en esta zona es algo natural.

En este sentido, el Estado de México ha trabajado con un gran compromiso, asegurando la verificación correcta de 2.9 millones de vehículos en los verificentros. En ellos, hay que señalar, han sido suspendidas 31 personas por actos de corrupción, y se han implementado medidas atinadas como el agendar citas para agilizar trámites.

Además, la administración estatal ha atendido de manera responsable las cuencas hidráulicas y trabajado permanentemente sobre la sustentabilidad del manejo de desechos en el territorio mexiquense. Asimismo, se puso en marcha la Ecozona Toluca en coordinación con todos los niveles de gobierno, para generar una nueva cultura ambiental entre la ciudadanía y disminuir los gases de efecto invernadero.

Así, nuestro estado contribuye para tener un entorno más limpio, administrando nuestra basura y la de la ciudad y tratando aguas residuales en beneficio de millones. Sin embargo, ante un escenario de mayor aforo vehicular, crecimiento urbano y una integración cada vez más profunda entre las distintas zonas metropolitanas, las estrategias que emprendamos no tienen margen de error.

Por ello, no queda más que sumar esfuerzos de manera coordinada, ya que la sustentabilidad del corazón del país es una responsabilidad compartida. La solución al reto del cambio climático exige acciones concretas, reconociendo que el entorno cambia todo el tiempo. Si antes decíamos "febrero loco y marzo otro poco", ahora debemos tener claro que los meses pueden ser así todo el año. Con esto en mente, la calidad del medio ambiente tiene que ser un compromiso de todos, gobiernos y ciudadanos.