Ekos

Ya no soy tan joven, pero...

El viernes pasado se celebró el Día Internacional de la Juventud. En ese sentido, en el Estado de México hay más de cuatro millones de habitantes que tienen entre 15 y 29 años, lo que nos hace por mucho, la entidad con el mayor bono demográfico de México.

Los jóvenes mexiquenses tienden a ser participativos en los intereses de su comunidad. Se siente su presencia al solo caminar en cualquier municipio, y a pesar de sus diversas formas de pensar, van ganando espacios a fuerza de su propio impulso: hoy es común ver servidores públicos y representantes populares jóvenes, así como ejecutivos del sector privado peleando lugares antes impensables, gracias a una visión innovadora. Emprenden con gran tenacidad para abrir un negocio, y pareciera que en el inconsciente colectivo de los jóvenes, el reclamo auténtico para tener un mejor país viene acompañado de un accionar propositivo.

En lo personal, acudir al encuentro con los jóvenes me parece fundamental. Ir a las universidades, asistir a sus foros y convocarlos, atenderlos en las Ferias de Empleo o contestarles a través de las redes sociales es motivo de reflexiones importantes. La primera es cómo era el México de hace veinte años cuando yo tenía 20, y ciertamente era otro país en todos los sentidos; la información y las oportunidades no estaban a la vista de todos, los espacios de participación eran muy restringidos y hacer política o rebotar ideas en un foro resultaba complicado. Todo parecía ser muy homogéneo, porque sabíamos poco de nuestra propia generación. Hoy las cosas son completamente diferentes. Es más, esta que es la generación más preparada de la historia, es hija del México que entre su fortuna más grande, ha cultivado la democracia y la libertad como forma de convivencia fundamental. Esta generación es también la que espera mucho más del país, pero no como espectadores o receptores de subsidios, sino como agentes activos de cambio.

Ese encuentro con los jóvenes, particularmente esta semana, me entusiasma mucho sobre el futuro de México. Creo que a diferencia de lo que me tocó vivir, el Presidente Peña Nieto ha dispuesto la cobertura de la seguridad social a estudiantes y espacios nunca antes vistos para emprender, con recursos reales que premian la innovación; qué decir de los espacios abiertos, pensando en la equidad laboral y hasta en la política.

Así, en nuestro estado el Gobernador Eruviel Ávila estableció que la política laboral convirtiera en prioridad permanente aprovechar el talento de los jóvenes, y gracias a ello, durante su administración la movilidad laboral entre nuevos empleos, mejores oportunidades y capacitación, ha alcanzado a beneficiar a alrededor de medio millón de jóvenes mexiquenses.

En la Feria de Empleo para jóvenes en Zumpango, la número 40 en lo que va del año, un joven me dijo muy contento, al terminar la inauguración, que lo más importante en la vida era tener una oportunidad de trabajo, ninguna otra cosa. Tiene toda la razón; con todo y que ya no soy tan joven, como hace 20 años, sigo pensando lo mismo.