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Infraestructura para festejar

El pasado miércoles, el presidente Enrique Peña Nieto realizó su gira de trabajo número 50 por el Estado de México, precisamente el día en que cumplió 50 años, y lo hizo, como lo señaló el Gobernador Eruviel Ávila, entregando compromisos; fueron obras de infraestructura con una inversión superior a los 7 mil millones de pesos, en dos arterias fundamentales: la carretera México-Pachuca y el nuevo tramo de la Autopista La Marquesa-Toluca.

Estas obras, junto con otras más realizándose en el centro del país, apuntalan la competitividad del corazón de México. Siguen generando conectividad terrestre, necesaria para la movilidad de mercancías, pero fundamentalmente sirven para reconocer que, como nunca antes, el centro del país tiene una vida que productiva y económicamente requiere redoblar esfuerzos e inversiones estratégicas, que garanticen el poder seguir generando empleos durante los siguientes 50 años en la región.

Parece fácil llevar a cabo estas obras, pero quienes conocemos la región de Ocoyoacac y Lerma, sabemos de la complejidad que implica desarrollar proyectos en zonas en las que como aquí, se certificó que por cada árbol que se talo, se sembraron 10. Sabemos porque la gente nos ha señalado la importancia de hacer vibrar, con íconos patrimonio de todos, espacios apreciados como La Marquesa, que luce ahora nuevas "Alas" del escultor Marín.

Estas expresiones forman parte de lo que el Gobernador señaló con toda razón: infraestructura no solamente son caminos, son también espacios públicos que podemos compartir todos, desde El Vigía en Ecatepec, hasta las Plazas Estado de México que se han construido en prácticamente todos los municipios.

En realidad, el nuevo tren México-Toluca, el nuevo aeropuerto internacional, o hasta los más de 25 mil kilómetros de caminos rurales que se han culminado en esta administración, todos, forman parte de una visión a futuro comprometida con lo que genera la infraestructura, y es que solo así existe la posibilidad de construir sólidos cimientos de un país que debe seguir encontrando en estas inversiones, oportunidades de atraer empresas, de dar valor agregado a las regiones y producir en el país una capacidad permanente de crecimiento.

Todo esto se está haciendo en medio de una gran crisis global y lo está entregando el presidente ante la mirada incrédula de los ciudadanos. Lo están recibiendo las regiones que son hoy parte de este mapa en el que está prohibido estar estático; afortunadamente, en el Estado de México, tenemos motivos para celebrar que tenemos un presidente mexiquense que no se ha olvidado de su tierra. En cada visita, puede constatar que la gente está esperando que pasen cosas buenas, reflejadas en las grandes obras, pero también en las escuelas, al tener trabajo, y al caminar en un país, que como me dijo el miércoles una vecina de Lerma, "a poco no está para festejar todo esto", y sí, ¡tiene razón!