Ekos

Ekos

En griego, ekos es oikos, nuestra casa. En latín, echo es todo lo que tiene resonancia, todo lo que será escuchado. Lo que pasa en el ámbito más cercano a nosotros, lo que nos mueve de manera directa, puede y debe ser compartido en la esfera pública, porque al final es lo que dicta el carácter de una sociedad.

Hace veinte años, decidí estudiar economía. Decidí hacerlo porque me preocupaban algunas cosas que me parecían simplemente inaceptables: la pobreza, la desigualdad, la marginación, el hambre o la explotación. Me parecía que no había razón de ser de ninguno de estos fenómenos que azotan a la sociedad y más en nuestros días, cuando la tecnología nos ha abierto puertas insospechadas para vencer distancias, para multiplicar con relativa facilidad recursos, que ha permitido un flujo de información y conocimiento sin antecedentes, y que ha permitido curar enfermedades para vivir cada vez más años.

En el servicio público, con frecuencia, tenemos la oportunidad de estar cerca de la gente, de su día a día y de la realidad que enfrentan millones de personas. Entendiendo nuestra labor como un verdadero servicio a la comunidad, debemos buscar escucharla, y debemos construir soluciones en condiciones que no siempre son sencillas. A menudo, vemos de cerca los problemas que precisamente me llevaron a tomar el camino de la economía.

Esta experiencia me ha abierto un panorama más amplio sobre la justa dimensión de los problemas que vivimos como sociedad. En él, es imposible ser indiferente. A menudo, a los economistas nos consideran muy técnicos o alejados a las realidades sociales. Sin embargo, estamos conscientes de que los sucesos que transforman a un grupo de personas, tienen un impacto inevitable sobre su entorno y su manera de vivir. Justamente, si algo nos importa a cada uno de nosotros, es nuestro estilo de vida; nuestro espacio, nuestra casa.

Agradezco a Milenio que a partir de hoy, cada semana, estaré escribiendo esta columna, que busca ser un espacio de reflexión, derivado de la experiencia que ha marcado profundamente mi andar profesional. Quiero en Ekos, compartir con ustedes esta necesidad de hacer llamar la atención, de involucrarnos en la vida pública donde coincidimos todos.

Estamos en un momento donde debemos de hacer eco para que en nuestra casa, en nuestra comunidad, en nuestro estado y en nuestro país, reconozcamos que para bien o para mal, todos los días pasan cosas que cambian profundamente las vidas de las personas. Pero estoy convencido de que, si hacemos conciencia y entendemos que los esfuerzos comunes para las mejores causas sí ayudan a cambiar realidades, entenderemos también que la solución de los problemas de "nuestra casa" no son privativos de gobiernos y gobernantes. Son menester de toda la sociedad, porque así desde el principio funcionan mucho mejor las cosas.

Ojalá me puedan leer en este espacio y me comenten. Ojalá que compartamos buenas historias, y que en esfuerzo hagamos ekos juntos.