Entretelones

¿Por qué tardó tanto la definición del candidato en la entidad?

El llamado “fuego amigo” al interior del PRI deberá cesar, al menos en Hidalgo, para garantizar el triunfo en la jornada electoral que definirá a presidentes municipales, diputados locales y gobernador.

Con la designación de Omar Fayad Meneses como candidato “de unidad” a la gubernatura, se acaban las especulaciones en torno a la selección del perfil del abanderado,  pero no respecto a la forma sobre dónde, cómo y quiénes tomaron tal decisión y que solo evidencia que los grupos políticos “de más arriba” están en una seria disputa por el control de las decisiones, posiciones y enroques de cara a la sucesión presidencial de 2018.

La pregunta central es ¿por qué tardó tanto la definición del candidato en la entidad? El cuestionamiento no es para la dirigencia estatal del partido, que evidentemente quedó fuera de toda negociación y recibió la noticia a la par que la población gracias a los medios nacionales, sino a quienes verdaderamente determinaron la postulación.

El viernes, la dirigencia nacional difundió en su portal de internet una entrevista que concedió el presidente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones, en la que respondió a dicho cuestionamiento, pero que en realidad agregó la existencia de “jaloneo, peleas internas y falta de acuerdos”, no de los seis aspirantes, sino entre el propio líder nacional, el secretario Osorio Chong y el propio presidente de la República, quienes aplazaron la definición del candidato.

Ante ello, Beltrones señaló a Hidalgo como una de las entidades donde existió mayor profesionalismo con la firma de un acuerdo de unidad y agregó que el hoy candidato iba por tercera ocasión y, nuevamente, como un importante participante. “Ya en dos ocasiones anteriores, a él le había tocado sumarse en un proceso de unidad a quien el partido había seleccionado para ser el contendiente”, frase que le valió una segunda pregunta: ¿podemos decir que se la debía el PRI a Omar Fayad? Ante lo que el dirigente refutó que el partido no le debe nada a nadie y que ninguno de los cinco aspirantes necesitó un ofrecimiento en específico para sumarse a la candidatura única.

Solicitó no darle muchas vueltas al asunto y únicamente considerar que lo único que se impuso con tal designación es que dentro de los sectores y organizaciones del PRI, Omar Fayad tiene un gran reconocimiento y negó el que también se tratara de una decisión por miedo a que cambiara de color: “he escuchado muchas especulaciones, esta es la primera vez que oigo esta específica; la verdad es que nunca pasó por nuestra mente, creo que tampoco por la de él”.

En semanas anteriores el “rumor oficial” en la entidad, es decir aquel que emerge de fuentes más institucionales, señalaron al diputado federal Fernando Moctezuma como el aspirante electo, por significar una garantía de equilibrio entre las expresiones; sin embargo, en los días previos al registro de aspirantes, la guerra sucia en contra de Fayad Meneses arreció y diversas suposiciones surgieron: una de las más fuertes es que “alguien” impidió que Osorio Chong impusiera al candidato, para con ello restarle injerencia directa en el estado y permitir la llegada de un nuevo grupo al poder sin dar continuidad al gobierno actual.

Ahora comenzarán las definiciones del resto de las candidaturas a diputaciones locales y ayuntamientos que también se disputan. Los perfiles afines a Fayad Meneses se reagruparán. Quienes creían segura una postulación por apoyar las pretensiones políticas de alguien más deberán evaluar su relación con él para concretar una postulación.

Suerte.

 

@JanetBaS