Entretelones

Para negociar cuando haga falta

A unos días de que los partidos registren formalmente a sus candidatos ante el Instituto Estatal Electoral, estos han establecido estrategias con la consolidación o desintegración de alianzas para enfrentar el proceso electoral histórico para Hidalgo en el que se prevé superar la raquítica participación ciudadana promedio del 49 por ciento.

Finalmente, el bloque opositor se esfumó del panorama, aunque se esperaba la conformación de una alianza como la de aquel 2010, entre el PAN y el PRD, no fructificaron las negociaciones, una situación que algunos atribuyen a la intromisión de factores “externos” para garantizar la permanencia del PRI en el gobierno hidalguense y otros más a la inexistencia de un candidato para impulsarlo de tal manera que “preocupe” a la maquinaria priísta. 

De estas dos versiones podemos elegir alguna, pero es un hecho que al tricolor estaba interesado en la desintegración del bloque antagónico, aunque aseguren que no, y más aún en el hecho de convertir en candidato al cantante Francisco Xavier Berganza, quien cuenta con cientos de fans en la entidad, en su mayoría mujeres, justamente el sector más amplio de la lista de electores en Hidalgo; sin embargo aún existe la posibilidad de que sea el abanderado del PAN a la gubernatura, pero el efecto no será el mismo y generará seguramente la fragmentación del voto y con ello la ventaja para el PRI será de triunfo casi seguros.

La negativa del PAN Hidalgo, o del grupo dominante del ex dirigente estatal, Alejandro Moreno Abud, provocó adoptar medidas emergentes en el PRD, quien registró de última hora una alianza que sacará de las penumbras al Partido del Trabajo (PT) y le otorga con ello una oportunidad de suma valía para que continúen como “opción política”, fragmentando el voto, y lo más importante, para ellos,  -expuesto públicamente en sesión del órgano electoral  por su dirigente Arturo Aparicio Barrios- el acceso al dinero público para su subsistencia.

Y es justamente la supervivencia en el poder público lo que motiva a muchos personajes a ejecutar acciones y “estrategias” para ganar posiciones, como es el caso de Damián Sosa Castelán quien como adolescente de preparatoria va por la tercera camiseta institucional.

Pasó del PRI al PAN y ahora forma parte del Movimiento Ciudadano, ahora con esas siglas buscará llegar por segunda ocasión como diputado local por Tulancingo. Quizás esto no sea lo más preocupante, la cuestión es conocer si la influencia Sosista salió de verdad de los partidos mencionados o va dejando redecillas para negociar cuando le hagan falta: Gerardo Sosa sigue siendo militante priísta y sus acciones, que más que coqueteos son evidentes relaciones con otras fuerzas políticas, resultan insuficientes para que el tricolor inicie su proceso de expulsión, al contrario ahora cuenta con más poder al interior de la máxima casa de estudios de la entidad con las reformas a la ley orgánica concediéndole al Patronato Universitario, presidido por Gerardo Sosa, el control e injerencia en la administración de sus bienes y recursos.

Por cierto, el ex candidato independiente a la diputación federal, Antonio Mota Rojas, buscará la alcaldía de Pachuca bajo las siglas de Movimiento Ciudadano “Universitario”, veremos si aceptar, como él dijo, la invitación de este partido no le resta los votos que logró colocarlo muy cerca del candidato tricolor el año pasado y que en su momento lo colocaron lo más cercano que se pudo como independiente.

 

@JanetBaS